El PIB de 2025 creció en comparación 2024 y 2023, pero no alcanzó las expectativas del gobierno nacional.
De acuerdo con los datos entregados ayer por el Dane, la economía colombiana creció 2.6 % en 2025. El dato se ubicó dentro del rango proyectado por analistas, entre 2.5 % y 3.1 %, y coincidió con la mediana de la Encuesta de Expectativas del Banco de la República. Sin embargo, quedó por debajo del 2.7 % previsto por el Ministerio de Hacienda y del 2.9 % estimado por el propio banco central.
El resultado lució moderado, pues no representó una desviación, pero tampoco marcó un punto de inflexión estructural.
El desempeño confirmó una recuperación gradual tras dos años débiles. En 2023 el crecimiento alcanzó 0,8 % y en 2024 llegó a 1.5 %, según cifras revisadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística. La trayectoria mostró avance, aunque permaneció por debajo del potencial de mediano plazo.
Por el lado de la oferta, el mayor aporte provino de comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, con 0.9 puntos porcentuales, impulsado principalmente por el comercio mayorista y minorista. Le siguió administración pública, defensa, educación y salud, con 0.8 puntos y una expansión de 4.5 %. En tercer lugar se ubicaron las actividades artísticas y de entretenimiento, con 0.4 puntos y un crecimiento de 9.9 %. La industria manufacturera creció 1.9 % y registró una recuperación frente a la caída del año anterior.
Dos ramas restaron dinamismo: construcción cayó 2.8 % y explotación de minas y canteras disminuyó 6.2 %. En ambos casos el aporte al crecimiento resultó negativo. La construcción reflejó debilidad en edificaciones residenciales y no residenciales, pese al avance en carreteras y proyectos energéticos.
Frente a los datos, los gremios empresariales adoptaron una postura crítica.
Desde Fenalco se señaló que la inversión enfrentó incertidumbre regulatoria y jurídica. Camacol insistió en la necesidad de reactivar la vivienda como motor de encadenamientos productivos y empleo formal.
AmCham Colombia advirtió que el crecimiento basado en consumo y gasto público resultó insuficiente sin transformación productiva.
Sin duda, el país necesita mayor estabilidad, productividad y diversificación exportadora. No obstante, el balance general mostró una economía que avanzó frente a los años previos y que sostuvo el consumo interno. El resultado quedó por debajo de lo esperado por parte del mercado y del Gobierno, pero representa un progreso real en la senda de recuperación.
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