Es urgente que revaluemos esa postura cultural de rechazar lo que viene de afuera, requerimos que personas con experiencia y capacidad nos apoyen en la construcción del desarrollo.
El 12 de marzo se llevó a cabo en el centro metropolitano de convenciones un evento que contó con la masiva presencia de empresarios y público en general.
Se trató de la presentación de las Zonas Económicas y Sociales Especiales, Zese, una posibilidad que se abrió para cinco territorios en el plan de desarrollo nacional y se vislumbra como una autopista hacia el futuro.
Con la presencia del ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo Abondano, y las autoridades locales, se hizo la presentación de este beneficio que, sin duda, atraerá inversiones, empresas y activación del empleo en la ciudad cuyabra.
Es un incentivo que permite a las sociedades creadas hasta mayo de 2022, abstenerse del pago del impuesto de renta durante los primeros 5 años —0 %— y cancelar el 50% durante los siguientes 5; esto es, 10 años en los cuales el dinero dejado de pagar se puede dirigir a la creación de fuentes de empleo y capital de trabajo. Abarca a empresas en los sectores: comercial, turismo, salud, agropecuario e industrial.
Los territorios incluidos son: La Guajira, Norte de Santander, Arauca, Quibdó y Armenia. Entonces, parafraseando al alcalde Ríos Morales podemos decir: “¿Oportunidades? Las que quieran”.
El marco normativo está creado, por eso, vale la pena que pensemos qué es lo que nos corresponde para que aprovechemos esta alternativa.
Primero. Alinear ventajas competitivas. Es necesario que el gobierno local —que lo está haciendo bien—, consolide las ventajas que tenemos. El paisaje, la ubicación y el clima, ya están dados… Hay que trabajar en asuntos como: servicios públicos domiciliarios, malla vial, transporte, etc.
Segundo. Preservar la unidad. En este punto, es de resaltar el entusiasmo de las instituciones: gobernación, alcaldía, Dian, cámara de comercio, Fenalco, Sena, todos en torno al mismo propósito. Ese espíritu de sinergia y cooperación debe mantenerse, es la clave para este y muchos logros más.
Tercero. Preparar al talento humano. Las empresas llegan con un propósito: generar empleo y apoyar a la región para que bajemos el desempleo a un dígito. Se requieren personas disponibles para trabajar, proactivas, emprendedoras, entusiastas, comprometidas y capaces. Las instituciones de formación cumplen un papel importante, nuestra actitud resulta esencial.
Cuarto. Abrir fronteras. Es urgente que revaluemos esa postura cultural de rechazar lo que viene de afuera, requerimos que personas con experiencia y capacidad nos apoyen en la construcción del desarrollo. Debemos cambiar la mirada: no son competencia, son contribución y pueden ser valiosos para que consolidemos a Armenia como una ciudad oportunidad.
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