El próximo domingo serán elegidos tres representantes a la Cámara, que por ley le corresponden al Quindío, y quedamos con la expectativa de sabernos capaces de querer elegir senadores quindianos. Los elegidos congresistas se posesionarán el 20 de julio próximo por cuatro años consecutivos, y seguramente anunciarán que su elección “es la realización de sus sueños”.
El día de las elecciones el único ganador es el elegido, porque los votantes nos enteramos si ganamos o perdimos cuando los alcaldes, gobernadores y congresistas terminan los períodos para el cual fueron elegidos, y conocemos sus buenas o malas actividades y realizaciones.
El Quindío tiene muchas necesidades, de infraestructura, de trabajo y empleo, de seguridad, de salud, de proyectos comunales, y de representación, y cada congresista elegido actuando solo no las puede calmar, y por ello los elegidos deben trabajar unidos, así sean de diferentes partidos, para lograr los recursos económicos necesarios, que son votados en el Congreso, y que deben aliviar en parte las necesidades municipales, veredales, comunales, y grupales. Sería de gran ayuda que el gobernador elegido se ponga la camiseta de titular del departamento, pero el gobernador manifestó no haber radicado proyectos en el alto gobierno nacional; la prueba es que ni siquiera se habla con los congresistas actuales y mantiene distancia con los gremios económicos, porque no son de su partido ni de su gusto; entonces concluimos que ganó la gobernación solamente él, porque las necesidades no han sido superadas, al contrario, cada vez el departamento tiene más carencias, penurias y urgencias no resueltas, precisamente porque la clase política no se integra.
La política debe ser “la toma de las decisiones para el bien común”, toma de decisiones que en el Quindío es muy especial porque es lo que los gobernantes quieren únicamente, y toma de decisiones que los congresistas hacen cada uno por su lado porque el gobernante no se integra. Los alcaldes tienen que buscar apoyo en los congresistas, y estos “deben patinar” por los distintos ministerios y entidades los recursos para obras deportivas, hospitales, colegios, entidades estatales, acueductos municipales, placas huellas rurales y conexiones viales entre municipios. Ese trabajo independiente elimina barreras en los despachos oficiales nacionales, pero impide la integración departamental, porque se trabaja para cada municipio y no para unir al departamento. Unir al departamento debe ser la verdadera razón de tener congresistas, quienes deben obligarse a hacer un departamento más grande en servicios viales, de salud, de comunicaciones para el ciudadano, lo que lamentablemente en este Quindío no se logra porque la cabeza no tiene interés o no sabe liderar. Lo político es una cosa y lo administrativo es otra, pero aquí primero ponen por encima lo político y eso nos impide progresar, y a eso le sumamos que los políticos de aquí no respaldan candidatos al Senado de aquí para no tener jefes de aquí, empeorando la falta de representación nacional. El gobierno nacional y los ministros le dan poca importancia a los Representantes a la Cámara, y tienen más respeto por los senadores, y por eso somos tan débiles políticamente en el país. En todo caso, nos jugamos ganar o perder otros cuatro años, y solamente depende de nosotros elegir bien, y ese debe ser el sueño de los quindianos.
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