Esta semana se registraron cuatro impactantes y preocupantes noticias para nuestra región y el país en general, como todo lo que origina y protagoniza la casa de Nariño con el presidente Petro y su equipo de gobierno.
Corresponden a campos tan trascendentales como la seguridad, la salud y el café, nuestro principal producto agrícola en la historia de Colombia. Sobre la seguridad, el inquietante anuncio del llamado estado mayor central de las Farc de incursionar con nuevos frentes en esta región cafetera incluido el Quindío, donde ha venido reinando paz y tranquilidad, pero que ahora corre peligro de romperse, aprovechando las grandes ventajas que Petro les ha otorgado con el controvertido cese al fuego maniatando a nuestras fuerzas militares sin enfrentarlas con el rigor que debiera. Un controvertido plan de paz total que ha incrementado la inseguridad en las ciudades y campos. Admitió el Mindefensa Iván Velásquez, que estos grupos insurgentes han aprovechado para expandirse y ganar poder territorial. El terrorismo a nivel nacional crece con ataques a la policía, cantones del ejército y otras entidades regionales. Muy preocupante.
Segundo y tercero, el tema de la salud con la sorpresiva intervención por la Supersalud a las EPS Sanitas, y Nueva EPS de las más grandes del país, lo que se ha interpretado como la estrategia de Petro para imponer la reforma que se le hundió en el Congreso. La Procuraduría ha insistido que esa entidad no tenía justificación para intervenir Sanitas. Nada raro que las siguientes sean las otras dos grandes Sura y Compensar. Petro ahora ya cuenta con el control alrededor de 24 millones de usuarios de los regímenes subsidiado y contributivo y poco a poco va llegando a construir su propio capricho, poniendo en grave riesgo la salud de todos los colombianos. Al concentrarse la prestación del servicio en mayor número de usuarios, las posibilidades de atenderlas oportunamente, van a encontrar más barreras de las que hoy tienen como citas con especialistas, suministro de medicamentos, atención de enfermos graves y crecimiento de las PQR, sin respuestas oportunas y sin resolverlas por la congestión resultante. Grave situación.
Referente a la caficultura, pretende el gobierno de Petro generar división entre el gremio, promoviendo la creación de una nueva asociación mediante convocatorias, cubriendo gastos de viáticos, transporte, alojamiento con dineros oficiales a los participantes, lo que no resolvería los problemas sino por el contrario los agravaría. Su amenaza de quitarle el manejo del Fondo Nacional del Café a la Federación, alimentado con aportes del mismo gremio al tratarla como una organización elitista y que agrupa no solo a los grandes cultivadores, sino también a los pequeños que derivan de allí su sustento con generación de gran cantidad de empleos. Es otra manifestación suya de mover las bases populares en busca que lo apoyen en todo, así eso genere mayor polarización, desorden, caos, inseguridad y destrucción como ya ha acontecido con otras de sus convocatorias. ¿Y su cacareado gran acuerdo nacional dónde queda?
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