Siempre ha sido hermoso y esperanzador comenzar este mes de diciembre con el mayor optimismo y entusiasmo por todo lo que representa para el mundo cristiano con la Navidad y jamás quisiéramos que nada lo empañara, que todo fueran buenas noticias. Sin embargo, es imposible dejar de registrar las circunstancias que hoy continúa atravesando en … Continuar leyendo
Siempre ha sido hermoso y esperanzador comenzar este mes de diciembre con el mayor optimismo y entusiasmo por todo lo que representa para el mundo cristiano con la Navidad y jamás quisiéramos que nada lo empañara, que todo fueran buenas noticias.
Sin embargo, es imposible dejar de registrar las circunstancias que hoy continúa atravesando en nuestro País su sector más vulnerable, justo aquel que centró sus esperanzas de cambio en el actual gobierno, para conseguir mejores condiciones de vida y para el cual, las circunstancias continuarán similares, de acuerdo con lo que se observa dentro del alto gobierno. Muy triste el informe presentado esta semana por el Instituto nacional de Salud, incluyendo la muerte de 149 niños por desnutrición, siendo la Guajira con 31 casos el departamento que más aporta, precisamente el epicentro del mas grave escándalo de corrupción de la UNGRD y donde sus habitantes adolecen de la falta de agua potable. Sigue el Chocó con 28 y Antioquia con 14, más los 38 niños indígenas de los Emberá que esta semana se fueron desesperados a Bogotá a implorar ayuda del gobierno. Aparte, el INS ha registrado 21.867 casos de morbilidad relacionados con la misma causa, representando un incremento del 7,19% frente a 20.401 en 2023.
Es en lo social, presuntamente bandera del actual gobierno, donde se presenta el mayor déficit en todo orden, generando el mayor descontento entre la población. En vivienda de interés social que beneficiaba con el subsidio el programa de Mi Casa Ya a familias de limitados recursos, prácticamente desapareció con los fuertes recortes presupuestales a los que fue sometido. El Icetex que ha facilitado el acceso a la educación superior a unos 180.000 estudiantes, sabemos la situación en que se encuentra y al parecer el año entrante será peor. El gobierno chantajea al Congreso con la aprobación de la ley de financiamiento (nueva tributaria) para evitarlo. Igualmente el sector de energía amenaza con suspender el subsidio en las facturas para los estratos 1 a 3 ya que el gobierno no le ha vuelto a trasferir el valor correspondiente al mismo, lo que les representaría un serio golpe a su ya muy precaria economía.
Nada de esto debería suceder, si el gobierno estuviese actuando con sensatez en el manejo de las finanzas públicas, sin el derroche con que lo ha hecho en el gasto público como ha acontecido creando organismos, burocracia, cargos innecesarios y ante todo permitiendo la continuidad de las prácticas de corrupción que tan billonarias sumas le han costado al presupuesto de la Nación y lo siguen afectando. Es lo que hoy le representan esos obligados recortes para aplicar al presupuesto del presente año en la suma de $28,4 billones y para ajustar el presupuesto del año entrante en la suma de $12 billones con la llamada ley de financiamiento que tramita en el Congreso.
En conclusión nuestras familias colombianas de escasos recursos estarían este diciembre cantándole al gobierno esta triste canción:
“Mamá donde están mis juguetes…”
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