Las vidas ejemplares exigen ser rememoradas, volver sobre aquello valioso que pusieron en obra, que siguen aportando al presente y orientan el futuro de una comunidad. Las siguientes dos ideas son algunas de las fecundas realizaciones que Carlos Mario Álvarez Morales compartía con todos sin reserva alguna, con el fiel propósito de hacer de Armenia «La ciudad que queremos», dando todo por la ciudad que habitamos para hacerla viable y vivible:
1) Inteligencia compartida. En tiempos de individualismos, donde se menosprecia el trabajo en equipo bajo la figura mercantil del líder egocéntrico, no aparecen discursos públicos que hagan el debido reconocimiento a otros y otras en la construcción colectiva de ciudad y país. Un perfecto antídoto para ese mesianismo que históricamente ha sufrido el país, está en la idea de inteligencia compartida, que fue asumida y encarnada por Carlos Mario. Él estaba verdaderamente convencido de lo que significa tener en cuenta la pluralidad de visiones, intereses y valores para un buen gobierno. Así, se propuso convocar a los diferentes sectores políticos, económicos, académicos y sociales en la proyección y viabilización de la ciudad, pues no es de un solo individuo el poner sobre la mesa las posibilidades de hacer de la vida de muchos algo mejor; se requiere escuchar y prestar atención a diferentes opiniones y voces, estén a favor o en contra, escuchar en especial a quienes están en contra o a quienes no llevan la misma identidad ideológica, pues realmente en eso consiste reconocer las diferencias.
2) Paz ciudadana. Este otro concepto compartido por el profesor Carlos Mario hace alusión a la tan aclamada paz. Desde 2016, con la firma de los «Acuerdos para la Terminación del Conflicto» entre el Gobierno Santos y la antigua guerrilla de las Farc, las nociones alrededor de la paz han aflorado. Entre estas nociones podemos contemplar la de paz ciudadana, expresada por el exalcalde Álvarez Morales. Esta idea pasa por un entramado de modalidades de paz que contemplan la paz consigo mismo, la paz con la familia y, finalmente, la paz en la ciudad que considera la convivencia respetuosa y responsable con los vecinos, con la infraestructura pública, con animales y con la naturaleza aledaña o presente en la ciudad. Dicha concepción concierne la convivencia y la cultura ciudadana como insumos imprescindibles que obligan a la vinculación con la academia y los centros de pensamiento e investigación para trabajar colectivamente en las metas que se propongan. Por ello fue visionario Carlos Mario al crear el cargo de «Gestor de Paz, Derechos Humanos y Cultura Ciudadana» para la ciudad de Armenia.
Estas dos ideas de y para la ciudad bien valen la pena reivindicarlas con carácter de urgencia para la agenda pública de Armenia, pues su notable carencia es evidente en el actual estado de degradación de la ciudad. Son necesarios proyectos y propuestas de ciudad que vayan más allá de los intereses económicos de unos cuantos, que se orienten bajo esa otra premisa que el mismo Carlos Mario siempre manifestó en sus discursos públicos y en sus reuniones: toda acción y proyecto político siempre se debe hacer pensando en el interés superior de la ciudad, considerando la vida de todas y todos, y función de la viabilidad del territorio como hábitat común. La situación actual demanda ciudadanos y políticos que piensen y sientan la ciudad sin cálculos egoístas. Si estamos en tiempos políticos donde soplan vientos de cambio, esto es lo que debe cambiar: políticos que piensan que sus intereses económicos particulares están por encima de los intereses y valores públicos, comunes y ecológicos. Maestro, tus recuerdos perduraran por siempre: Carlos Mario Álvarez Morales (diciembre de 1967 – enero de 2022).
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