Juan Pablo Rengifo Ruíz, el quindiano que era estudiante de ingeniería física de la Universidad Nacional, falleció el pasado 4 de julio.
El pasado 4 de julio un error de cálculo habría derivado en una explosión en un laboratorio del bloque 58 de la Universidad Nacional, sede Medellín, que apagó la vida de Juan Pablo Rengifo Ruíz, que cursaba el último semestre de ingeniería física.
NUEVA CRÓNICA QUINDÍO conversó con Liliana Ruiz Ortiz y Carlos Rengifo Flórez, padres del joven, para conocer la historia de su hijo que, con solo 22 años, demostró que vivir plenamente es posible.
Luego de las honras fúnebres del joven estudiante, los padres manifestaron que se llevaron la grata sorpresa de que varios de los compañeros de su hijo no solo de la carrera universitaria, sino del colegio y amigos de infancia viajaron hasta el departamento del Quindío para acompañarlos en su dolor y para decirle “hasta siempre” a Juan Pablo.
“Nos encontramos con que Juan Pablo tenía muchos mejores amigos que lo admiraban por su inteligencia y por la forma en la que impactó sus vidas”, contó la mamá.
Así mismo, dijo que su hijo era una persona con gran tenacidad que no recibía un no por respuesta, sino que se esforzaba al extremo por las metas que se planteaba, que no eran pocas.
Sus padres recordaron que desde los primeros años de Juan Pablo salió a flote su gusto por construir y desbaratar cosas. “Desde niño siempre fue muy inquieto y le gustaba con su hermano armar cosas nuevas, no se conformaba con lo que ya estaba”.
Gracias a su gusto por aprender, empezó a participar en las ferias de ciencia del colegio en primaria con el apoyo de su padre, pues su meta era ser científico y trabajar en la NASA.
Juan Pablo era un apasionado por la vida, pues no solo estaba interesado en la investigación, sino que también practicó diferentes deportes como baloncesto, fútbol, senderismo, hapkido, y participó en diversas actividades culturales.
“Inspiraba a todos aquellos que lo conocían, pasó salón por salón en la universidad para conformar su equipo de investigación científica y tecnológica. Nos encontramos con uno de sus compañeros del grupo que dijo que en la universidad nunca había hecho nada diferente a ver clase, hasta que ingresó Juan a su aula de clase y les ofreció pertenecer al equipo para investigar y hacer ciencia. Así mismo, iba al colegio Comfenalco para motivar a los estudiantes y enseñarles a preocuparse por su educación”
Lea también:90 jóvenes serán capacitados para hacerle frente a riesgos como el consumo de drogas
Su grupo de investigación lamentó la pérdida
Desde Etherea, el grupo de investigación de la Universidad Nacional sede Medellín del que hacía parte el joven Juan Pablo Rengifo, emitieron un comunicado oficial lamentando el accidente en el laboratorio de la universidad que se llevó la vida del joven.
En el comunicado del grupo de investigación se lee: “Expresamos nuestras más sinceras condolencias a la familia y amigos de nuestro capitán Juan Pablo Rengifo, el cual siempre se destacó por ser una buena persona, estudiante, líder y amigo, que con su energía y sonrisa impulsó este proyecto para llegar lejos, e inspiró a otros estudiantes”.
Por su parte, la Universidad Nacional de Colombia también se pronunció sobre la tragedia y declaró 3 días de luto en memoria del fallecimiento del estudiante.
Las exequias fueron el día de ayer en la capilla Nuestra Señora del Rosario, a las 10 a. m. fue la misa y finalmente a las 11 a. m. fueron las honras fúnebres en el Cementerio Libre de Circasia.
Estudiante ejemplar
Milnerth Muñoz Guzmán, la rectora del Colegio Comfenalco, en diálogo con este medio narró el paso del joven por la institución y sus deseos de ser científico.
“Desde el primer día en el que empezó a cursar octavo se hizo notar por la curiosidad e inquietud que le producían los temas que estudiaba. Preguntaba por todo, nunca se quedaba con la duda de nada, sino que, al contrario, era un niño super bien puesto. Él quería ser el número uno en todo y ser un científico reconocido a nivel mundial”.
La rectora recordó que ocupaba siempre los primeros lugares en los grados que cursaba, ganándose todos los reconocimientos que dan en el colegio Comfenalco por ser el mejor estudiante.
“Él decía siempre que era un científico de corazón, así que en grado 11 empezó a centrarse en todos los procesos de personero, velando por una institución educativa empoderada, comprometida y que tuvieran una muy buena relación entre las personas desde las diferencias de cada uno, ese era su lema” afirmó Muñoz Guzmán.
Adicionalmente, fue el tercer mejor Icfes del departamento con un puntaje de 432 y posteriormente aplicó para la Universidad Nacional, en la que realizó su carrera de Ingeniería Física hasta el noveno semestre.
“Él era un joven que no se quedaba solo con lo que veía en clases, sino que siempre investigaba por su cuenta, además decía que tenía que aprender inglés, francés y muchos otros idiomas porque decía que iba a ser un gran científico”.
Luego de graduarse con múltiples reconocimientos, Juan Pablo seguía asistiendo a la institución educativa de Comfenalco para motivar a los estudiantes a que cada día fueran mejores, “incluso él iba a venir la semana antes de irse para Brasil”. Tenía un viajepara representar a la Universidad Nacional en un concurso llamado Latin American Space Challenge.

- Temas relacionados :
- Científico
- laboratorio
- Muerte
