La máxima condecoración que otorga la ciudad, la Orden Cordón de Los Fundadores, fue entregada este año al ingeniero Orlay Muñoz Marín, quien, durante más de 40 años, ha dejado un legado cívico para la capital quindiana.
En el marco de la entrega de la Orden Cordón de Los Fundadores al ingeniero Orlay Muñoz Marín, el líder cívico destacó la importancia de promover el civismo entre los ciudadanos. "El civismo es la fuerza propulsora en la construcción de ciudadanía. El respeto hacia el prójimo, la urbanidad y la buena educación son fundamentales. El civismo no ha muerto; son las circunstancias las que han cambiado, y es necesario adaptarlo a los nuevos tiempos", afirmó.
Muñoz Marín agradeció a la junta de la Orden Cordón de Los Fundadores por este reconocimiento a su amor y compromiso con Armenia a lo largo de los años. "Me llena de orgullo y me compromete aún más recibir esta exaltación", expresó.
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En su discurso, también mencionó algunas de las principales problemáticas que enfrenta la capital quindiana desde hace años, problemas que, según él, no han sido abordados por las administraciones locales. "El triste estado de la Plaza de Bolívar, la sala de recibo de la ciudad, y el deterioro del Centro Comercial Cielos Abiertos. Necesitamos que estos dos puntos de encuentro para que los ciudadanos recuperen su esplendor. También soñamos con la reactivación de obras suspendidas que la ciudad tanto necesita", manifestó.
La entrega de la máxima condecoración de la ciudad se realizó durante el acto de acción de gracias por los 135 años de Armenia. En este evento, el alcalde James Padilla García destacó algunos de los logros alcanzados durante sus 10 meses de gestión. "Hemos hecho importantes inversiones en seguridad, modernización de la infraestructura de salud y ampliación de cobertura. La educación también es un gran compromiso", señaló. El mandatario también destacó los avances en la recuperación de escenarios deportivos, un motor clave para la atracción turística. "Este aniversario nos encuentra más fuertes y más unidos. Agradezco a cada ciudadano, líder y trabajador que apuesta por esta ciudad. Estamos construyendo hombro a hombro una Armenia con más oportunidades para todos".
Padilla concluyó su discurso afirmando: "Al celebrar estos 135 años de historia, seguimos comprometidos con el progreso y bienestar de todas las personas, convencidos de que lo mejor aún está por venir".
Por su parte, monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, obispo de Armenia, hizo una profunda reflexión sobre el presente y futuro de la ciudad y el departamento. Enfatizó que la mayor riqueza del Quindío es su gente. "Nosotros somos ese gran tesoro, pero parece que no lo creemos, no somos conscientes de ello. Debemos cuidar más nuestro territorio, volver la mirada a la familia y hacer un alto en el camino para desacelerar el paso", declaró.
El líder de la iglesia destacó que esta no es solo una celebración para Armenia, sino para todo el Quindío, y afirmó que es fundamental apostar por una paz estable y duradera. "Es un clamor de los quindianos y de todos los ciudadanos: construir un municipio reconciliado. Necesitamos reflexionar sobre la vida, y solo hay un camino en este proceso: el diálogo entre las diversas voces de la sociedad. Escuchar y escucharnos nos permitirá tener relaciones más amistosas y cordiales", expresó.
Quintero Gómez también habló del desafío de trabajar de manera articulada para rescatar la dignidad humana en Armenia y valoró la importancia de conservar la institucionalidad para no perder la confianza de los ciudadanos. Al igual que los mandatarios locales y departamentales, destacó la urgencia de recuperar el civismo.
A su turno, el gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, se refirió a tres aspectos clave: civismo, unidad y huella. "Armenia necesita ser cívica y promover la cultura ciudadana. Este es un llamado a encontrar puntos en común y trabajar por ellos, a dejar una huella positiva, no cicatrices", manifestó.
El mandatario también destacó varios proyectos que, en su opinión, beneficiarán a la ciudad milagro, como la doble calzada Calarcá-La Paila y otras iniciativas de infraestructura vial. "Vamos a darle vida al autotrén, a la vía del aeropuerto por Tarapacá hacia el sur, a recuperar las canchas de los barrios La Isabela y El Paraíso, y espero dejarle un gran regalo a Armenia: la recuperación de la plaza de toros El Bosque, para que sea un epicentro cultural", concluyó.
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