Una calle de herradura y la administración municipal no responde las peticiones de la comunidad.
Cansados de esperar a que la alcaldía de Armenia arreglara la calle de la manzana 34 con calle 50 frente al puesto de Policía, los líderes comunales del barrio Puerto Espejo entablaron una acción popular para reclamar la reparación de la malla vial, ya que el carreteable conecta varios sectores de la comuna 2, por lo que su mal estado perjudica a cerca de 7.200 residentes de esta zona en el sur de la ciudad.
“Pretendemos la reparación de la malla vial, porque ya agotamos la vía gubernativa, no se trata de ser beligerantes, sino que tenemos unos derechos que paulatinamente han venido siendo vulnerados por la falta de acción, no nos quedó otra opción que recurrir a las instancias judiciales”, dijo Rodrigo Ocampo López, presidente de la Junta de Acción Comunal, JAC, de Puerto Espejo.
Esta vía afecta a las comunidades de los conjuntos residenciales Inter, La Coruña, Cielo Azul y de los barrios La Virginia, Puerto Espejo primera, segunda y tercera etapa, pero además a los 2.700 estudiantes de la institución educativa Ciudadela del Sur.
“Por si fuera poco, están las personas en condición de discapacidad, 180 miembros de la fuerza pública, residentes en La Coruña, donde el gobierno les entregó viviendas en contraprestación por las lesiones recibidas en ocasión del conflicto, es lamentable que tengan que hacer uso de las sillas de rueda o tener prótesis en las 2 piernas para andar sobre un terreno destapado y lleno de huecos, donde se está corriendo un riesgo permanente por las condiciones lamentables”, agregó.
La vía, según el líder comunal, en los 26 años que lleva viviendo en el barrio, jamás ha sido reparada y con el crecimiento urbano de la ciudad se ha notado más su necesidad.
“Cuando llueve esto se transforma en una piscina de agua estancada donde proliferan los mosquitos, cuando estamos en temporada seca es una sola polvareda, es decir, que se afecta salubridad, movilidad, medio ambiente y el desarrollo del sector porque no compensa el crecimiento urbanístico con el número de pobladores que viven en ese lugar”.
En el año 2013, durante el gobierno de Luz Piedad Valencia Franco, los líderes de la zona aprovecharon una visita de la alcaldesa con su equipo de trabajo —todo el gabinete— para exponerle 7 necesidades, entre ellas, el arreglo de la vía y un daño del alcantarillado en límites con el colegio, pero ninguna de las situaciones fue atendida, el abandono provocó que en 2017 las aguas negras inundaran las instalaciones del plantel educativo.
Falta de gobernanza
Según el líder comunitario, el alcalde Ríos Morales mostró interés en el asunto y había planteado una reunión con la comunidad, pero luego llegó la pandemia y su suspensión. “Con esta administración se ha intentado, pero no hemos recibido ninguna respuesta”.
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