De acuerdo con la comunidad, en el sector donde pasa la quebrada, ya se han presentado deslizamientos a lado y lado de la carretera y el espacio para los carros solo es de un carril.
Desde hace más de dos meses, una situación preocupa a las personas que transitan por La Patria de Armenia, a menos de 2 kilómetro del casco urbano de la ciudad, debido al progresivo deterioro de la vía, que debido a constantes derrumbes corre el riesgo de colapsar completamente si no se toman acciones correctivas.
El líder comunal de la zona rural como del barrio con el mismo nombre, Ramiro Garcés Gutiérrez, denunció que la falta de intervención estatal ante los continuos deslizamientos de tierra podría dejar incomunicadas a varias veredas del municipio y en total serían cerca de 5.000 personas las damnificadas.
“La emergencia comenzó con un derrumbe parcial de la vía hace aproximadamente dos meses, lo que afectó gravemente la infraestructura subterránea por donde pasaban redes de acueducto de Empresas Públicas de Armenia, EPA. Como resultado, dos estaciones de servicio de agua quedaron inoperativas durante tres días, pero el problema fue resuelto y la red fue reubicada”, señaló Garcés Gutiérrez.
Lado 2 de la vía: con las lluvias de los últimos días se registró un deslizamiento considerable en este sector, generando una grave situación, pues los carros ya se ven obligados a transitar solo por el medio de la carretera.
Manifestó que sabe que intervenir la carretera, que es terciaria, le corresponde a la gobernación del Quindío. “Aun así, cuando se registró ese primer daño que llegaron funcionarios de la alcaldía a revisar la situación, solicitamos que destinaran recursos para realizar un arreglo y garantizar la estabilidad de la vía, pero la respuesta fue que no había dinero”.
Agregó que la única tarea que hicieron fue un cerramiento provisional, colocaron cintas de prevención y desde entonces no se ha hecho ningún otro trabajo significativo y la situación empeora con el pasar de los días.
“Con las lluvias de los últimos días, se presentó un derrumbe de gran proporción al otro lado de la carretera, por lo que solo ha quedado paso vehicular a un carril y es por el centro de la vía, pues a lado y lado ya hay daños y el terreno va a seguir cediendo, será cuestión de tiempo para que nos quedemos sin paso por este lugar”, aseguró el líder comunal.
Otra de las preocupaciones, no solo de Garcés Gutiérrez, sino de la comunidad en general, es que se trata de un sector por donde transitan vehículos pesados. “Lo que más nos preocupa es la gran cantidad de camiones que transitan por la zona cargados con diferentes productos de las fincas de la zona, lo cual acelera el desgaste del terreno y podría generar un colapso total en cualquier momento”, manifestaron habitantes del sector.
Más allá de la movilidad, el daño en esta vía amenaza el sustento económico de muchas familias. La zona es agrícola, y los campesinos dependen del transporte para sacar sus productos a los mercados locales. Además, hay pequeños negocios, proveedores de insumos, y hasta servicios turísticos que se verían directamente afectados si la vía colapsa.
Una vía terciaria, pero de vital importancia
En el inicio de la vía de la vereda La Patria, hay un grave deterioro, grandes huecos que impactan en los vehículos. Asimismo, la falta de mantenimiento general del carreteable es otra de las quejas de la comunidad.
Aunque se trata de una vía terciaria, su relevancia es estratégica. “Es el único paso para muchas veredas del sector como Villarazo, Santa Rita, Chuzo Bravo, La Pola y Piamonte, entre otras. Estas comunidades no solo utilizan esta ruta para movilizarse hacia Armenia a trabajar, hacer diligencias y demás, sino para sacar y comercializar sus productos agrícolas, ingresar insumos, y permitir el acceso a servicios básicos y turísticos, pues es una zona con bastantes alojamientos”.
Agregó que de colapsar completamente, quedarían aisladas más de 5.000 personas, generando un daño económico y social profundo, por lo que exige a las autoridades municipales y departamentales que actúen de forma inmediata. “Lo que pedimos es que se tomen acciones rápidas, que no esperen a que suceda una tragedia o que quedemos incomunicados para venir a trabajar. Esta vía no puede seguir en el abandono”, insistió el vocero comunal.
Derechos de petición a la gobernación
Una de las principales quejas de la comunidad es la falta de atención y gestión por parte de la alcaldía de Armenia y la gobernación del Quindío. A pesar de que han sido presentados derechos de petición a esta última entidad, según Garcés Gutiérrez, no se han dado respuestas oficiales ni soluciones de fondo.
Aseveró que ahora la situación se agrava por la temporada de lluvias, que incrementan el riesgo de nuevos deslizamientos. “Cada vez que llueve, se presenta un nuevo derrumbe. Y así va avanzando la destrucción de la vía”, dijo.
Lado 1 de la vía: un derrumbe ya dañó parte de la carretera y otra área más quedó en el aire, es cuestión de tiempo para que la vía se dañe más.
El líder lamentó que hasta el momento las autoridades no hayan considerado el problema como una prioridad. “Esta carretera rural siempre ha estado muy abandonada, no se le hace mantenimiento, no se hace limpieza de cunetas y la vía comienza a mostrar deterioro en diferentes partes”.
Ante la falta de atención institucional, los propios habitantes se han organizado para realizar jornadas de limpieza y mantenimiento básico. “Yo mismo, con los propietarios de las fincas y otros vecinos, hacemos la limpieza de cunetas, recogemos basura y tratamos de mantener la vía transitable, pero es muy limitado lo que podemos hacer sin maquinaria ni recursos”, comentó el líder.
Huecos y basuras
Aparte del riesgo por los deslizamientos, el sector enfrenta otros problemas de basuras y huecos en la carretera. “En la parte inicial de la vereda, la vía presenta una gran cantidad de huecos y deterioro visible. No se han hecho arreglos, ni siquiera de forma superficial. En jurisdicción de Armenia hay una parte que no está pavimentada y cuando llueve se deteriora bastante. De otra parte, hay varios sitios que se han identificado como puntos críticos de basura y escombros”.
“Hemos visto cómo vienen camionetas a botar basura y escombros sin ningún control. No hay vigilancia de las autoridades y no hay sanciones. Todo queda tirado en las esquinas y eso genera más problemas sanitarios y ambientales”, aseguró Garcés.
Diferentes zonas de la vereda son usadas como basureros, desde desechos domésticos ordinarios, hasta enseres dañados y escombros.