El mamífero juega un importante papel en el equilibrio de los ecosistemas.
Video: https://youtube.com/shorts/HeJPjXADAd8?feature=share
La tayra (Eira barbara) es conocida con muchos nombres, entre ellos: tejón, perro de monte, viejo de monte, jaguarundi, humayro, irará, tolomuco, cabeza de mate, manco, sanjool o hurón mayor. Es un mamífero carnívoro que pertenece a la familia de los mustélidos, y en Colombia, se encuentran en varias regiones como selvas tropicales, bosques húmedos, áreas montañosas, bosques nublados, zonas de vegetación densa, selvas tropicales y manglares. En el Quindío ha sido vista en varias oportunidades y hasta recuperadas y, nuevamente, puestas en liberación por la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ.
El joven agricultor Sebastián Molano Gutiérrez, de la vereda Santodomingo alto en Calarcá, quien trabaja en las plataneras; el pasado jueves en horas de la tarde se encontraba haciendo un recorrido a un cultivo y logró avistar una tayra. De esta experiencia comentó: “Estaba trepada en un árbol de guamo churimo moviéndose entre las ramas. Mi primera reacción fue grabar, el animal se bajó y se acercó a una distancia de dos metros aproximadamente. Creo que es un animal manso, curioso, y hermoso que emite unos gemidos extraños. Nunca había visto esta especie y me impresionaron sus patas. Creo que debía estar alimentándose de las semillas del árbol y tengo entendido que comen ratones, culebras y gallinas. Jamás se me ocurrió hacerle daño, solo lo contemplé”.
Hugo Mantilla Meluk, profesor investigador de la universidad del Quindío y curador de la colección de mamíferos de la institución, dio una descripción de la especie: “La tayra, cuyo nombre científico es Eira barbara, es considerada un mamífero de tamaño mediano, puede llegar a medir una longitud máxima entre la cabeza y la cola de 70 a 1.20 metros, es un carnívoro que se alimenta principalmente de pequeños vertebrados como ratones y aves pero puede expandir su dieta y consumir frutos por lo cual se considera también un mamífero en su dieta generalista. Este tipo de carnívoros hace parte de un grupo que se llama los mustélidos, -como comadrejas, armiños, martas, hurones, nutrias, zorrillos, visones, entre otros- los cuales se caracterizan por una cabeza pequeña con respecto al cuerpo, un rostro muy corto con respecto a la cabeza, cuello y cola largos, patas cortas y la forma general del cuerpo es alargada”.
El docente también explicó: “La tayra es un gran trepador, aquí se encuentra en ecosistemas de bosques, y en el Quindío podríamos considerarlo un gran sobreviviente pues ha podido conservarse a la presión fuerte que hemos ejercido los humanos al destruir los bosques. En los estudios que hemos realizado en el departamento evidenciamos que pueden coexistir con otros carnívoros y es muy importante prestarle atención a la especie, por dónde se mueve y con qué otras especies interactúa porque esto nos ayuda a construir un concepto que se llama vigilancia ambiental. Recordemos que los carnívoros al estar consumiendo el cuerpo entero de otros organismos también adquieren sus parásitos y virus, por eso es vital entender cómo está el equilibrio de esos agentes en la naturaleza y en qué momento ese equilibrio se puede romper y generar, por ejemplo, una pandemia. La tayra es un gran regulador de esos ecosistemas y por eso queremos prestarle cuidado”.
Por su parte, Francisco Javier Charry Rivera, estudiante de biología de la universidad del Quindío, quien se encuentra realizando su trabajo de grado sobre la ecología espacial de la especie en el municipio de Buenavista, Quindío, aclaró “Este mamífero carnívoro tiene una distribución amplia porque viene desde México tomando América central hasta parte del norte de Argentina en América del sur; tiene una gran capacidad para habitar distintos nichos ya sea áreas boscosas, selvas tropicales o hábitats cercanos al agua porque son familiares de los tejones o las nutrias; esto hace que en la actualidad tengan una dieta omnívora y muy flexible ya que se alimentan tanto de frutos de árboles, insectos o animales más pequeños”.
Lea también: El melodioso y místico cucarachero
El estudiante acotó: “Con mi trabajo de grado enfocado en ecología espacial, se quiere calcular cuál podría ser la dimensión del espacio temporal de nicho que tenga la especie en estos espacios boscosos que están cerca de un cultivo en Buenavista y la idea es tomarla como modelo con información previa registrada mediante cámaras trampa; por ser un bosque pequeño es habitado por un gran de estos organismos, lo que hace posible tener un muestreo en cuanto a las variables que podrían influir, ya sea la temperatura, la precipitación, la altura, la distancia que hay hasta el primer asentamiento humano. Hay otros mamíferos carnívoros como el tigrillo o el zorro perruno que tienen diferentes hábitos ya sean nocturnos o diurnos, esto puede influir mucho en el patrón de comportamiento en su pedazo de nicho para ellos poder forrajear, alimentarse y demás”.
ANIMALES RESILIENTES
“Esta especie tiende a ser muy resiliente a las perturbaciones o transformaciones que hacen las personas en sus hábitats, por eso pueden ser muy efectivos en cuanto a la resiliencia que tienen al soportar estos cambios o estas condiciones diferentes y a su vez, tienen una cercanía con el ser humano ya que están muy presentes en distintas partes del campo”.
ESTUDIAR PARA PREVENIR
“A raíz de que la especie podría estar en interacción con el ser humano, es necesario determinar las enfermedades que puede llegar a transmitir un mamífero de estos y con ello contagiar a las personas con quienes haga contacto. De presentarse una mordida, por ejemplo, hay que saber si genera infección o algún tipo de virus que se transmita al ser humano”.
PLAN PARA SU CONSERVACIÓN
“Depende del resultado que obtengamos del estudio podemos atribuir biológicamente la importancia en cuanto a la conservación y el manejo que se le tiene que dar a la tayra, especialmente con la comunidad cercana para hacer un plan de gestión para su protección ya que, en Colombia, se ha trabajado relativamente poco y lo que se conoce es limitado”.
EVITAR SU DESAPARICIÓN
“En México esta especie está en posible peligro de extinción. Sin embargo, en general, su estado de preocupación es menor en Colombia, como lo ha indicado la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN, la cual determina qué especies están en vía de extinción”.
