Habita bosques cercanos a fuentes de agua y enfrenta amenazas por la pérdida de hábitat, la caza y los atropellamientos, lo que hace urgente su conservación mediante la protección de la fauna menor y la conectividad ecológica.
En París se publicó en 1821 el libro Análisis de la clasificación natural de los mamíferos para uso de estudiantes y viajeros del investigador inglés Thomas Edward Bowdich, que es el registro que se tiene como autor del orden Carnivora, uno de los órdenes más diversos dentro de la clase Mammalia, los mamíferos, con el quinto lugar por el número de especies.
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Hasta ahora los científicos han clasificado 23 familias de animales carnívoros y una de tales es Felidae, vale decir, los felinos, que fue descrita en 1817 por el zoólogo y paleontólogo alemán Johann Gotthelf Fischer von Waldheim. El jaguarundí está dentro de los mamíferos carnívoros felinos.
Es un animal un poco más grande que el gato doméstico y su rostro tiene rasgos parecidos al puma. Su color es a veces castaño rojizo y otras veces pardo o grisáceo, pero uniforme, sin manchas. En una misma camada puede haber dos crías con diferente coloración.
Es habitante de buena parte de la región Neotropical, desde México hasta el norte de la Patagonia, en Argentina. En Suramérica es observable al oriente de los Andes, y en Colombia prácticamente se encuentra en casi todo el territorio continental, en áreas silvestres, cerca de corrientes de agua, desde las zonas cálidas y hasta en el subpáramo.
Como en estos espacios se ha disminuido, por motivo de la caza, mucha de la fauna silvestre que le sirve de alimento, su propia existencia se encuentra amenazada tanto por las perturbaciones ecológicas en los bosques nativos como por la persecución de los granjeros y campesinos que lo ven como un depredador de sus aves de corral y otros animales domésticos. Como las hembras han tenido que ampliar su área de cacería para alimentar a sus crías, se exponen a ser atropelladas por vehículos en las carreteras. Para su supervivencia es urgente incrementar las poblaciones silvestres de la fauna menor y restituir la conectividad entre parches de bosque mediante corredores biológicos.
La actividad del jaguarundí es mayor durante el día, para no competir con los carnívoros nocturnos como los tigrillos o los pumas. En estado adulto puede alcanzar los 15 años. No se tiene mucha información sobre su ecología. Es buen nadador y hábil escalador, aunque prefiere cazar en el suelo. Su alimento preferido son presas de tamaño pequeño, como las aves.
En 1803, el naturalista francés Étienne Geoffroy Saint-Hilaire recibió dos pieles y dos cráneos de jaguarundí recolectados en un sitio no precisado en Centroamérica y con base en ellos publicó la especie como Felis yagouarundi. Un poco más de medio siglo después el explorador y naturalista ruso Nikolái Alekséievich Sévertsov propuso que fuera incluido dentro del género Herpailurus, por lo cual su nombre quedó como Herpailurus yagouaroundi. Así fue ratificado por los científicos en 2017.
La palabra Herpailurus fue formada de dos palabras griegas: ἕρπω, erpo, que significa ‘arrastrarse’, ‘deslizarse’; y αἴλουρος, ailouros, que es ‘gato’. El epíteto específico yagouaroundi fue tomado de la forma como se le llama al animal en la lengua tupí-guaraní: yagua, significa ‘fiera’, y rundí, que es ‘pardo’ o ‘cobrizo’.
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