La nomenclatura científica es el conjunto de principios y reglas para la denominación de los organismos biológicos. Para las plantas y para los animales existen sendos códigos internacionales de nomenclatura, que se aplican rigurosamente, y de acuerdo con ellos, el nombre científico está compuesto de dos elementos: género y especie. Cada familia tiene varios géneros … Continuar leyendo
La nomenclatura científica es el conjunto de principios y reglas para la denominación de los organismos biológicos. Para las plantas y para los animales existen sendos códigos internacionales de nomenclatura, que se aplican rigurosamente, y de acuerdo con ellos, el nombre científico está compuesto de dos elementos: género y especie. Cada familia tiene varios géneros y cada género puede tener una o varias especies.
El naturalista francoestadounidense Constantine Samuel Rafinesque-Schmaltz publicó en 1815 un libro titulado ‘Análisis de la naturaleza o tabla del universo y de los cuerpos organizados’ en el que incluyó una familia de mariposas con el nombre Nimphalidae, como homenaje a las ninfas, deidades femeninas de la mitología griega. Es una familia numerosísima y entre sus más de 500 géneros quedó incluido el denominado Heliconius que había descrito y publicado en 1770 el botánico y naturalista polaco Jan Krzysztof Kluk. Para hacerlo tuvo como especie tipo una que Carlos Linneo había bautizado poco tiempo antes, en 1767, como Papilio charithonia, por la cual su nueva denominación quedó Heliconius charithonia y luego Heliconius charitonia, como se explica enseguida. Esta es la mariposa cebra, cuyo nombre común en castellano proviene de la similitud de las rayas negras de las tres especies africanas del género Equus.
Los entomólogos estadounidenses William P. Comstock y F. Martin Brown en un trabajo publicado en 1950 con el nombre ‘Variación geográfica y subespeciación en Heliconius charitonius Linnaeus (Lepidoptera, Nymphalidae)’ indican que “el nombre de charitonia presenta un problema interesante. Sin duda se deriva de χάριτες, el nombre griego de las gracias a las que los romanos llamaban graciae o charites (encanto, donosura, belleza, n del a). Linneo en la duodécima edición de ‘Systema naturae’ (1767, vol. 1, pt. 2, p. 757, no. 65), describió «Charithonia» (con th, n del a). Sin embargo, en el mismo volumen, en el índice… «Charitonia» … Si hubiera alguna duda, en cuanto a la autoridad para la adopción aquí de charitonia, se puede señalar que, dado que ambas grafías son de la misma fecha (p. 757 e índice), el primer revisor tiene la tarea de seleccionar una u otra; y puesto que se cree que hasta ahora no se ha hecho tal selección formal, se selecciona charitonia como la ortografía correcta del nombre”. Lo extraño es que estos autores la llaman Heliconius charitonius. Se han identificado seis subespecies.
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La mariposa cebra coloca sus huevos de color amarillo de manera individual o en racimos en las hojas tiernas o en los zarcillos de plantas pasifloráceas, para el caso de la subespecie que habita en el Quindío, en la granadilla de montaña, Passiflora adenopoda, y en el bejuco de guaco, Passiflora biflora.
La larva al eclosionar es de color amarillo y hacia el tercer estadio, el cuerpo se torna totalmente blanco, con antenas, cabeza y espinas ramificadas de color negro. La crisálida es café claro. En estado adulto las mariposas consumen el néctar de las flores y también el polen, razón por la cual pueden vivir varias semanas más que las demás mariposas.
Se distribuye en Norteamérica en la parte sur de los Estados Unidos y México, en todo Centroamérica y el Caribe, y en Suramérica, en Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Es la mariposa insignia del mariposario del Jardín Botánico del Quindío.
