“Las agriculturas regenerativas en la encrucijada entre la producción de alimentos para sustentar la humanidad y permitir la regeneración de los agroecosistemas y el suelo”
Son comunes las frases en el lenguaje del sentido común que la agricultura orgánica no es productiva, a pesar de que los mercados y la demandan en el mundo aumenta a una tasa mayor del 500 % anual. Este impulso del mercado por productos de agriculturas regenerativas está dado por el valor nutricional, la calidad del alimento y la conciencia ambiental que ha surgido en el mundo frente a los impactos en la tierra y los ecosistemas que genera la agricultura convencional. La FAO viene advirtiendo que, de seguir con las prácticas destructivas de los suelos del mundo, la humanidad solo tendría 60 ciclos de cosechas.
Sin embargo, el mercado creciente y la conciencia ambiental no es suficiente para que los productores cambien las prácticas destructivas que tienen incorporadas en sus hábitos desde hace 50 años de actividad agrícola (hace 70 años existen los venenos agrícolas en el mundo, después de la segunda guerra mundial y hace 50 se impulsaron en todo el país con el programa de Desarrollo Rural Integral, DRI).
Ante esta realidad, en la Universidad la Gran Colombia en el Campus Ciudadela del Saber la Santa María, desde la facultad de Ingenierías, se ha impulsado una Unidad Agroecológica, desde hace 4 años, con el fin de contar con un espacio donde evidenciar que las agriculturas regenerativas son productivas, rentables, regeneradoras de los suelos y sustentables en el tiempo.
Se habla de agriculturas regenerativas pues se reconoce hoy que existen diversos esfuerzos por contar con agriculturas ambientalmente productivas y sustentables en el tiempo desde distintas escuelas. En este sentido, podemos nombrar la agroecología, la permacultura, la agricultura orgánica, la agricultura sintrópica, la agricultura biodinámica y otras que se desarrollan en el mundo. En dicha unidad, se hacen prácticas agroecológicas y de agricultura biodinámica, entre ellas está la siembra de abonos verdes; la cobertura permanente del suelo; la siembra de biodiversidad en los lotes teniendo como cultivos principales, plátano, banano y café; la utilización de corredores biológicos; la utilización de compost de cama estática; la lombricultura; el control de enfermedades con microorganismos; la aplicación de los preparados biodinámicos; la incorporación de animales como parte del organismo; en este sentido se ha diseñado un gallinero móvil para contar con el estiércol animal y el aporte de la gallina en los lotes en rotación dentro del banano y el plátano.
La unidad agroecológica sirve para cumplir las funciones misionales de la universidad: docencia, investigación y proyección social. En docencia se hacen diversas prácticas con los estudiantes y se dictan cursos y diplomados; en investigación se han adelantado proyectos de producción con el plátano y el banano, teniendo por eje los suelos; en proyección se han formado colegios y se han desarrollado prácticas con productores. La unidad busca ser una fuente de inspiración para el cambio que necesita la tierra y la humanidad.
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