Saltar al contenido

Amor a la sabiduría

Camilo Andrés López Leal

lunes, 22 septiembre 2025

COMPARTIR LA NOTICIA:

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

La palabra filosofía deriva etimológicamente del griego y se escribe φιλοσοφία, que se compone de la palabra φιλεῖν (fileín) que traduce amor y, σοφία (sofía) que traduce sabiduría; siendo así, filosofía es amor a la sabiduría.

Esta palabra fue inventada por los griegos, teniendo a σοφία como el conocimiento a la vez teórico y práctico propio de los sabios. De ahí que filosofía, además de ser una disciplina, es también comprendida como toda una forma de vida, es decir, que implica referencias teóricas, pero también el ejercicio o puesta en obra de manera constante de virtudes, valores y modos de ver y ejercitar la vida.

Pitágoras fue el primero en llamarse a sí mismo filósofo, es decir, amigo o amante de la sabiduría, lo cual marca una diferencia con la idea de sabio, quien es el que posee sabiduría. Amar la sabiduría es un camino, un modo de vida que define y caracteriza a los filósofos, como los personajes que contribuyen a definir la misma sabiduría, definir cómo acercarse, rodearla, auscultarla y crearla. Esta idea de amor o también amistad, en el vocablo φιλεῖν, no es, por tanto, posesión de la σοφία, sabiduría, sino búsqueda, acercamiento, creación.

Los filósofos son amantes o amigos de la sabiduría. Un amor o amistad que se distingue ampliamente de la posesión del saber, pues no es esta la finalidad o condición del filósofo, más bien, el filósofo está en la búsqueda, exploración, auscultación, del mismo saber. El filósofo es, por tanto, quien siente, manifiesta o denota amor, pero no el que posee, atrapa y hace propio el amor, pues el amor se siente, se expresa, pero no se puede poseer. Así, el filósofo siente y expresa amor por el conocimiento, la sabiduría, pero no la posee o hace suya. El amor es por tanto una emoción que tiene como finalidad fundar lo social, las interacciones, la intimidad en el vivir con, en este caso, con la sabiduría.

Por su parte, sabiduría ha pasado tanto por tener habilidad, arte, inteligencia o prudencia práctica. Platón inició denominando sabiduría como virtud superior; luego, Aristóteles consideró la sabiduría como la ciencia de los primeros principios, una unión entre razón intuitiva con conocimiento riguroso, lo cual integra tanto lo teórico o contemplativo, como lo práctico, pues no es sabio quien no sepa conducir su propia vida. La sabiduría, entonces, desde los griegos se mueve, articula, tiende puentes entre lo teórico y lo práctico.

El amor a la sabiduría tiene amplia discusión, pero buscando ser fieles a esta integración de estos dos conceptos, amor y sabiduría, el sentido de su articulación en la palabra filosofía tiene la particularidad de estar siempre en movimiento, en el emprender la huida de cualquier forma o modo de cosificación o definición cerrada. En la filosofía, como amistad o amor a la sabiduría, no hay posesión o atrapamiento de algo concreto, pues la sabiduría está en una dinámica, fluides o corrimiento constante, es como atrapar agua con nuestras manos, pues esta se resbala o riega, pero queda allí la humedad y algunas gotas, no adheridas, no pegadas, sino untadas, aplicadas, impregnadas o extendidas.

Para la filosofía, para los filósofos y las filósofas, no existe la meta de poseer o atrapar, pues ese no es el sentido y significado de ese amor o amistad por la sabiduría. En tiempos de guerras y tristezas por las posesiones, celebrar la amistad y el amor por lo que no se atrapa o posee, nos puede dar mejores formas de vida, más tranquilas, apacibles y prometedoras, pues, al fin y al cabo, mantiene, hace posible y entrega el deseo de vivir y ser.


  • Temas relacionados :

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  
Noticias relacionadas