Hablar del colegio Rufino del siglo XX, es hablar del siglo de las luces. Profesores de la talla de Humberto Cardona, Héctor Montoya, Libardo García y la humanista Olga Guevara, entre otros, forjaron alumnos de la calidad humana de Carlos Enrique Cardona y Fabio Arias, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores.
El colegio Rufino les brindaba a sus alumnos la posibilidad de practicar teatro, deportes, artes y se patrocinaba el Consejo Estudiantil; para pertenecer a esos grupos había que tener muy buen puntaje académico. De ese Rufino glorioso surgió Fabio Arias, quien desde sus años juveniles ha dedicado su vida a la lucha por la reivindicación de los trabajadores. Siempre en sus luchas estudiantiles y sindicales ha estado al lado de los desprotegidos. En el gobierno del cambio, apoyando todas las reformas presentadas por el presidente Petro, se ganó el derecho indiscutible a aspirar a representar a todos los colombianos en el Congreso de la República.
Los colombianos que queremos un congreso, no comprometido únicamente con el capitalismo salvaje sino con la población excluida y especialmente los descamisados, los sin tierra, los nadie; quienes queremos una Colombia para todos y no únicamente para los selectos del club El Nogal, tenemos la obligación de dar nuestro voto por aquellos para quienes primero está la Colombia excluida, la Colombia profunda, para hacerla decente, menos desigual y mejor.
Con congresistas como Fabio Arias, número dos en el tarjetón Frente Amplio Unitarios, es necesario lograr una mayoría absoluta para que el futuro presidente Iván Cepeda no tenga la oposición irracional, como con la que ha contado el presidente Petro. En el realismo mágico de este triste Macondo, ni a García Márquez se le ocurrió que un congreso elegido por el pueblo, sus representantes fueran a estar dándole la espalda, negando los proyectos que le brindarían dignidad y calidad de vida, y se pusieran del lado de los Apolinar Moscote y de don Sábas.
Este congreso, próximo a terminar su periodo, es un ejemplo claro de lo que no debe ser un congreso, estar de espaldas al pueblo que lo eligió. Es la hora del trabajador, del desempleado, del indio, del campesino, de las comunidades excluidas, por las cuales se las ha jugado el presidente Petro; es la hora de darle continuidad al cambio por una Colombia más justa y mejor, y es la hora de tener un congreso que esté a la altura del trabajador, del obrero, de sus necesidades y esperanzas. Es la hora de tener un senador de la estatura intelectual y revolucionaria como Fabio Arias.
Llevamos años queriendo tener un senador quindiano que de verdad le duela nuestro departamento. Entre los siete quindianos que hoy aspiran al Senado, Fabio Arias es quien tiene verdaderas posibilidades de lograrlo, por nuestro departamento debemos apoyarlo.
Adenda. Si algo te impide votar por Fabio Arias, la Alianza Verde tiene el sector progresista, que se la ha jugado totalmente por las reformas del cambio; uno de ellos es León Fredy Muñoz, número 8 en el tarjetón. León Fredy y Fabio Arias serán la voz de los excluidos en el futuro congreso del cambio.
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