“Decrecimiento es una corriente de pensamiento y movimiento social que propone una reducción planificada y voluntaria de la producción y el consumo en los países ricos para lograr un equilibrio sostenible con los recursos finitos del planeta, buscando la justicia social y el bienestar más allá del crecimiento económico. Desafía el modelo capitalista actual, abogando por una vida más sencilla, local, justa y ecológica, con énfasis en la relocalización, la cooperación y la disminución del impacto ambiental” (IA).
“La economía del bienestar se enfoca en que el éxito no es solo monetario, sino que incluye la calidad de vida, la cooperación y la satisfacción de las personas” (IA).
Lo primero a exponer es que no soy economista ni pretendo reemplazar su importante labor en la sociedad. Simplemente soy un ciudadano “de a pie” preocupado por el devenir de nuestro entorno social, cultural, político y económico y de la sostenibilidad del planeta, donde unos pocos derrochan, mientras las mayorías, miles de millones de personas esparcidos por la tierra, viven en pobreza, según datos de la ONU. Hoy en profunda crisis ambiental a escala mundial, hay propuestas que adquieren fuerza como alternativas o complementos para frenar esta catástrofe que se nos vino encima. Una es la del “Decrecimiento”, llamado por igual como “Economía del Bienestar”. Estas propuestas a su vez, develan lo anacrónico del orden político y económico, que ha privilegiado la ganancia monetaria de unos pocos, sobre el bienestar colectivo y de las mayorías.
Ya en la década de los años 70 del siglo pasado, el “Club de Roma”, hablaba entre otros, sobre “Los límites del crecimiento” (1.972), y el filósofo Frances Serge Laotuche, popularizó el concepto de “decrecimiento” hasta convertirlo en un movimiento social iniciando el presente siglo. Mientras sobre el concepto de “Economía del Bienestar”, se afirma que viene evolucionando desde Adam Smith (escocés) y Jeremy Bentham (británico) (Siglos XVIII y XIX), hasta llegar a finales del siglo pasado, Amartya Sen (Economista de la India), quien profundizó en la pobreza y desarrollo humano, derivado de los modelos económicos. Siendo reconocida hoy como una rama fundamental de la economía moderna.
En sus objetivos se habla de sostenibilidad, justicia social, revisión del consumo, transformación social, crítica al crecimiento. Podemos abreviar que el “Decrecimiento” es una proposición “para transformar radicalmente la sociedad hacia un modelo más justo, equitativo y respetuoso con los límites planetarios”, cuyos fundamentos y objetivos se basan en los Límites del Planeta, Priorización del Bienestar frente al PIB (Producto Interno Bruto), Reducción de las Huella Ecológica, Justicia Social, ante lo anterior, el economista Latouche, expuso las 8 R: Reevaluar, Reconceptualizar, Reestructurar, Relocalizar, Redistribuir, Reducir, Reutilizar, Reciclar.
Con el crecimiento, Temi Vives (Biólogo y Filósofo Español), expone que “en realidad, lo que está ocurriendo es un proceso de acumulación por parte de las élites, la mercantilización de los bienes comunes y la apropiación del trabajo humano y los recursos naturales, un proceso que a menudo tiene un carácter marcadamente colonialista”.
- Temas relacionados :
