Saltar al contenido

El legado femenino

José Nodier Solórzano Castaño

viernes, 19 septiembre 2025

COMPARTIR LA NOTICIA:

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

Venimos los calarqueños de una tradición de mujeres gestoras sociales, políticas y culturales.

Algunos recuerdan lo importante que fue para Calarcá, para su civismo y literatura, la presencia de Agripina Restrepo de Norris, hoy extraviada en la memoria de muchos otros, que no pudimos conocerla.

Ella fundó centros de acogida para niños y niñas desamparadas, y luchó por los jóvenes de una manera ejemplar. Creó la revista Caldense Literaria, Cultural y Científica, que luego rebautizaría como Numen. Su revista duró desde 1932 hasta 1970, y allí publicaron los escritores de la región, y mantuvo en alto el prestigio de Calarcá como ciudad literaria, hoy renombrada como Ciudad sobre Letras.

Esa tradición pasó por manos de Lucelly García de Montoya, que impulsó la construcción de la Casa de la cultura y fue protectora del patrimonio artístico, de Esperanza Jaramillo García, de Alba Jaramillo, de Lucelly Velasco, Sara Marianne Herrera, de María del Rosario Trujillo, y de mujeres como Cristina Arbeláez, Beatriz Helena Aristizábal o de la misma Isis Vélez, poeta, que defienden una causa cultural, la más humana, que es la protección de los animales.

Conocí hace muchos años a Jesica Riveros Castaño, la ex subsecretaria de cultura. Llegó a la Fundación Torre de Palabras, en la calle 40 con carrera 22, en el café La Casa, y desde un principio mostró su talento para organizar y para liderar procesos pedagógicos y culturales, y en particular el Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales. Ella, muy joven, mostraba un carácter recio, y una capacidad deliberativa que no ha perdido.

Cuando fuimos convocados con Jorge Humberto Guevara, con Carlos Arturo Patiño, y con otros gestores culturales a configurar un plan de cultura para Calarcá, en medio de la campaña política, de inmediato acudimos a invitar a varios jóvenes artistas y gestores, que nos acompañaran en apoyo a Sebastián Ramos Velasco.

Terminada la campaña, ella fue nombrada jefa de cultura en Calarcá, por el respeto y el cariño que el alcalde le ha tenido al sector cultural, al que prometió, además de designar a alguien del sector, incrementar los recursos de inversión. Y ha cumplido.

Jesica, como funcionaria, fue un lujo para los calarqueños, y no olvidaremos que juntó de nuevo al sector, lo aglutinó alrededor de nuevas ideas, apoyó el proceso de Ciudad sobre letras, desde su capacidad, activó alrededor de los procesos formativos la casa de la cultura y, en especial, recuperó ese espacio para los gestores y artistas, que otros habían convertido en un mercado persa de intereses politiqueros. Creó la revista cultural La Línea, y realizó, con éxito, la feria internacional del libro en Calarcá, en asocio con la Fundación Letra Viva.

Son muchos los logros de Jesica Riveros. Atacada y hostigada sin piedad dentro de la administración, por compañeros de gabinete, dejó un legado de dignidad y creatividad que será difícil de superar.

El alcalde, lástima, se equivocó al pedirle la renuncia. El talento y la capacidad de trabajo de ella, su conocimiento, son un reto complejo para sustituir dentro de la administración. Ojalá Johan, su reemplazo, continúe el legado de Jesica.

 


  • Temas relacionados :

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  
Noticias relacionadas