Saltar al contenido

El Turpial, olvido y memoria

César Castaño

jueves, 11 julio 2024

COMPARTIR LA NOTICIA:

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

El 12 de julio de 1952, hace 72 años, un destacamento del Ejército Nacional (con tropas que se desplazaban a caballo y en vehículos), perteneciente al batallón de infantería No. 21 ‘Vargas’, efectuaba un movimiento sobre la margen derecha del río Meta, cerca de Puerto López.  El grupo lo integraban jóvenes reclutas que recién habían … Continuar leyendo

El 12 de julio de 1952, hace 72 años, un destacamento del Ejército Nacional (con tropas que se desplazaban a caballo y en vehículos), perteneciente al batallón de infantería No. 21 ‘Vargas’, efectuaba un movimiento sobre la margen derecha del río Meta, cerca de Puerto López. 

El grupo lo integraban jóvenes reclutas que recién habían terminado el ciclo básico de entrenamiento, además de oficiales y suboficiales al mando. En su mayoría, los soldados procedían de la costa norte del país con edades que oscilaban entre los 18 y 20 años; al mando de la tropa estaban dos jóvenes tenientes: Alberto Gómez Restrepo (antioqueño) y Rafael Caro Rodríguez (bogotano).

La zona que recorrían era conocida como ‘El Turpial’, un sector en el que la trocha se cerraba poco a poco hasta recostarse sobre el barranco del río. En ese lugar, que resultó propicio para una emboscada, estaban ocultos en matas de monte más de un centenar de guerrilleros. Previamente, estos habían atravesado algunos troncos sobre la huella del camino y montado una base de fuego, con armas automáticas, cerrando la posibilidad a cualquier escape. Sin contemplación, los guerrilleros asesinaron 96 militares, incluyendo a algunos que fueron rematados después de haber quedado heridos.

En efecto, en una crónica sobre la emboscada, publicada en el Diario de Colombia, el periodista Héctor Polanía confirmó que los guerrilleros “[…] en una frenética gritería, ebrios de sangre, señalaron el instante del asalto final a machete. La carga fue contra un puñado de indefensos. Asesinaban a los que se rendían y decapitaban a los muertos”.

Un año después de la feroz celada, en julio de 1953, el gobierno del presidente Gustavo Rojas Pinilla tendió la mano a las guerrillas liberales. Como en más de cuarenta meses, los dirigentes políticos bipartidistas belicosos fueron incapaces de lograr la paz y les tocó a los hombres encargados de hacer la guerra demostrar su vocación de concordia. Salcedo y sus correligionarios acogieron el llamado del general y anunciaron su “[…] determinación sincera y espontánea de deponer las armas bajo el amparo del gobierno y el pabellón de la patria”. 

Para cumplir con ese propósito, el batallón ‘Vargas’ (que sufrió la emboscada) se empeñaría en disponer lo necesario para adelantar reuniones en búsqueda de la paz con sus otrora victimarios. A comienzos de julio, se dieron las primeras desmovilizaciones en 3 departamentos. Así, el mundo fue testigo de una jornada de reconciliación de la cual fueron protagonistas militares y guerrilleros. Entre el 11 y el 22 de septiembre de 1953, los insurgentes, con el acompañamiento de los militares, fueron entregando sus armas uno a uno. 

La desmovilización de las guerrillas llaneras fue cubierta por la periodista de la Agencia Francesa de Prensa, Anna Kipper. Culminado el proceso, la reportera cerraría uno de sus informes con una frase que resumía el proceso del cual fue testigo de excepción: “Colombia es un país único, aquí son los militares los que hacen la paz y los civiles los que hacen la guerra”. 

Sobre el sitio de la emboscada hay que decir que, por años, no hubo una cruz o una placa que perpetuara la memoria de aquellos héroes anónimos. Hubo una lápida perdida en la sabana, recordatoria del jefe guerrillero que recibió el disparo de un soldado moribundo, cuando arengaba a sus huestes por el ‘éxito’ obtenido.

Los nombres de los soldados se desvanecieron con el tiempo. Solo los recuerdan los suyos. Al final, el deseo de la paz se impuso dejando en el olvido a los caídos de ‘El Turpial’.


  • Temas relacionados :

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  
Noticias relacionadas