Saltar al contenido

Estamos listos…

José Nodier Solórzano Castaño

viernes, 18 febrero 2022

COMPARTIR LA NOTICIA:

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

El camino ha sido azaroso. Llegar a este recodo del siglo veintiuno, con un equipaje precario y una dudosa compañía, ha sido una ordalía para las mujeres. Caminar y dormir con el adversario es un contrasentido. En los informes de Naciones Unidas se reitera que, desde antes de la pandemia, una de cada tres mujeres … Continuar leyendo

El camino ha sido azaroso. Llegar a este recodo del siglo veintiuno, con un equipaje precario y una dudosa compañía, ha sido una ordalía para las mujeres. Caminar y dormir con el adversario es un contrasentido.

En los informes de Naciones Unidas se reitera que, desde antes de la pandemia, una de cada tres mujeres es maltratada por su compañero, y la crisis de confinamiento agudizó esa especie de demencia hogareña. Las llamadas de auxilio, casi nunca escuchadas allá afuera, se multiplicaron en todos los países. 

El acoso sexual en las vías públicas, en los medios de transporte, en el trabajo, en los pasillos de la virtualidad, explotaron como el chapoteo de nuestros pies en el pantano. Todos estamos salpicados por ese lodazal, provocado por algunos imaginarios masculinos. 

Nos hemos quedado muchos hombres obtusos —y algunas mujeres— en mirar las hojas del rábano, los asuntos de forma para no entender que solo la participación dual, nuestra deliberación en actos de prevención pueden ayudar a parar esa crueldad extendida con el maltrato emocional y físico. 

Hace pocos días una columna de Daniel Samper Pizano, relacionada con el machismo de muchas mujeres, y con la vinculación oportunista de Íngrid Betancourt a las elecciones actuales, desató un cataclismo en las redes sociales, a través de palabras altisonantes desde las bodegas del feminismo. 

Los insultos se diseminaron y nunca, ni del lado de los movimientos feministas y menos desde los medios que propalan por contrato la cultura del patriarcalismo, se abordaron los argumentos. Grosería va y descalificación  viene para quien aspire a reflexionar. Como si el núcleo de las violencias se quedara en la criba del lenguaje.

No obstante, es una cortina de humo derivar en problemas idiomáticos, cuando los verdaderos líos están en el capitalismo extremista y fanático, que volvió la vida una mercancía y creó el paroxismo de la ansiedad. En esa licuadora de identidades y dulzuras fue triturado el humanismo natural de la civilización.

La feminización de la expresión es consustancial a la eliminación de las violencias, pero persistir en anclar el esfuerzo en el campo linguístico es un error primario.  Los hombres abusadores, en general, han sido a su vez abusados por sus pares y la cultura dominante. Al final de la tarde somos todos víctimas de un modelo desarrollista que agrede el espíritu. Y no es excusa: solo nos explica un poco.

Como los partidos políticos tradicionales no respondieron a las expectativas de las mujeres, no pudieron por la maraña de sus intereses, ellas crearon Estamos Listas, su movimiento. Nació en Medellín en 2019, y para 2022 presentó sus candidatas al Congreso de la República. Su idea es construir un estado feminista, descentralizado, plurinacional y multicultural que reconozca la diversidad. 

En el Quindío un grupo grande de mujeres, entre ellas la destacada líder Sandra Castañeda, busca impulsar un cambio cultural.  La quindiana Jessica Obando Correal, como candidata al Senado, es una oportunidad para encauzar las ilusiones de millares de ciudadanas. 

Ojalá estemos listos.


  • Temas relacionados :

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930  
Noticias relacionadas