“Recuerdos en vivo” El pasado 25 de enero se cumplieron 23 años del terremoto en el Quindío y en 17 poblaciones vecinas al departamento, siendo esta la “tragedia natural más grande en la historia de la República”, dijo el expresidente Andrés Pastrana. Aún hay lotes, casas y edificios sin reconstruirse y todavía vemos miseria en … Continuar leyendo
“Recuerdos en vivo”
El pasado 25 de enero se cumplieron 23 años del terremoto en el Quindío y en 17 poblaciones vecinas al departamento, siendo esta la “tragedia natural más grande en la historia de la República”, dijo el expresidente Andrés Pastrana.
Aún hay lotes, casas y edificios sin reconstruirse y todavía vemos miseria en algunas reconstrucciones (la galería donde era el batallón Cisneros) y aunque muchas de esas casas entregadas en la época del Forec sirvieron para solventar la emergencia, después fueron abandonadas o vendidas dada la estrechez que provocó hacinamiento familiar y los problemas surgidos entre parientes no parientes, padrastros e hijastras, por ejemplo.
Sin embargo, algunos alcaldes del Quindío, nos han revivido la tragedia que padecimos aproximadamente por un mes en estado de calamidad pública según la Constitución política.
Por ejemplo, al actual alcalde Balsero de Calarcá, muy querido, quiso celebrar los 23 años del terremoto, en vivo, tal como hacen el viacrucis en Semana Santa o el pesebre en Navidad y Santa Claus.
Con el trágico recuerdo del terremoto, el alcalde hace aproximadamente 9 meses, mediante contrato, levantó el pavimento de la carrera 24 vía principalísima del municipio y aún no lo repara, perjudicando negocios y parqueaderos; tuvo cerrado un año el paso de la calle 42 entre 24 y 23; mandó levantar los andenes de la carrera 25 y cerca de 10 puntos más de la localidad, dejando a Calarcá en idénticas condiciones y fotografías iguales a las del terremoto. Como también hubo muertos en esa fecha, está a punto de matar de la rabia a los calarqueños. Tanta solidaridad no se había visto. Los calarqueños se quejan de las obras iniciadas y eternamente terminadas, pero el alcalde sabe que es una buena época para sacar a la calle los recursos para las campañas electorales que se avecinan. Solidaridad del alcalde con los damnificados, con los muertos y con sus jefes políticos.
Hace dos años aproximadamente, en abril de 2020, el fiscal, el contralor y el procurador general de la Nación, “los tres mosqueteros”, anunciaron a todo el país que el alcalde de Calarcá era un corrupto, que merecía el mayor de los castigos, ya que aprovechándose de la pandemia, elaboró contratos por valor de 395 millones que no tenían que ver con la salud. Fue suspendido tres meses, no hubo pruebas de corrupción, levantaron la sanción y se tragaron sus palabras porque no le presentaron disculpas. El alcalde a quien la prensa de todo el país lo iba a crucificar por bandido, según el Fiscal, en ese momento solo tuvo dos defensores, el abogado Peláez y yo; el abogado ante esas fieras de las entidades de control y de la Fiscalía y yo publiqué una columna en la revista de circulación nacional “Confidencial” (julio 26 de 2020), fustigando la falta de pruebas y el deseo de vitrina de los fallidos investigadores.
Hoy como en esa ocasión, resalto el esfuerzo del alcalde por recordarnos la imagen del terremoto de Calarcá hace 23 años.
Quien visite Calarcá hoy, verá que bajo el mandato del alcalde Balsero, el municipio está tan acabado o peor que el día del terremoto.
Punto aparte: El alcalde Ríos Morales de Armenia, entregó el viernes pasado a las 11 de la noche, muy bien reparada la vía Armenia – Calarcá, por La María. Demoró 23 días. Los usuarios permanentes lo agradecemos.
Y la pavimentación Circasia – Montenegro, a cargo de la gobernación, tiene mucha más bulla que cemento.
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