De una manera más pausada de la que se esperaba, debido a los efectos de la emergencia sanitaria que afrontamos y que ha afectado las dinámicas económicas en todo el mundo, se han empezado a ver los resultados de las políticas gubernamentales para el fomento de la instalación de empresas en el Quindío. La creación … Continuar leyendo
De una manera más pausada de la que se esperaba, debido a los efectos de la emergencia sanitaria que afrontamos y que ha afectado las dinámicas económicas en todo el mundo, se han empezado a ver los resultados de las políticas gubernamentales para el fomento de la instalación de empresas en el Quindío.
La creación de las Zonas Económicas Especiales, Zese, como territorios con condiciones particulares en materia de beneficios fiscales y la inclusión de Armenia como una de ellas, sumada a los esfuerzos que se realizan desde los diversos niveles territoriales del gobierno para que se instalen nuevas empresas que generen riqueza y empleo, ha empezado a dar frutos.
Por lo menos 10 nuevas unidades productivas de diversos sectores de la economía han llegado a nuestro departamento, planteando nuevos retos en materia de infraestructura y logística y creando oportunidades para los quindianos. En este contexto de mayor desarrollo empresarial: se necesita gente.
El factor humano constituye el elemento fundamental para el éxito de cualquier organización, son las personas las que llevan a cabo los procesos, generan innovación, entregan de sí para el logro de los objetivos planteados y son la clave de la productividad y la competitividad. Entonces, se necesita gente, y mucha, para que preste sus servicios en las nuevas empresas que se están instalando. ¿Qué clase de gente?
Primero. Personas honestas, no solamente en el manejo de los recursos financieros, sino en el desarrollo de su trabajo, en la administración del tiempo y la entrega a la labor.
Segundo. Hombres y mujeres comprometidos. Hay una gran diferencia entre quienes venden su tiempo a cambio de dinero y quienes ponen de su propia alma para que las empresas progresen. El compromiso es la disposición personal para lograr los fines y marcar una huella positiva en todo lo que se hace.
Tercero. Gente con calidad humana. Algo que nos caracteriza y ha sido un factor de ventaja en dinámicas de desarrollo como la actividad turística, por ejemplo, es el carisma, amabilidad y espíritu de servicio.
Cuarto. Personas con disciplina y constancia. Para llevar a las empresas a un buen nivel es necesario tener en el trabajo un valor fundamental y sentir agrado por la misión que se desempeña. Ser rigurosos consigo mismos, para trazarse metas y cumplirlas.
Quinto. Hombres y mujeres orientados a resultados. Más importante que lo que se hace, es lo que se consigue. Más relevante que destinar el tiempo a una tarea es consolidar el objetivo pretendido con ella. Es esencial que aprendamos que son los resultados los que nos miden y lograr lo pretendido, es lo que cuenta.
Se necesita gente muy especial, que deje una huella de servicio, calidad y propósito, para que complementemos las condiciones geoestratégicas que como territorio poseemos, con un talento humano competente, capacitado y dispuesto a generar excelentes condiciones de productividad en las nuevas empresas que se instalen en nuestra tierra.
- Temas relacionados :
