El volumen 61 de la BAQ es un libro de poesía de María Elena Jaramillo con fina educación en España y un canto vibrante que expande su bello mensaje, en una edición del profesor y literato Juan Manuel Acevedo (1). En el texto introductorio la española Victoria Aranda dice: “(…)
El libro da comienzo y cierra con dos textos metapoéticos donde María Elena Jaramillo reflexiona acerca de la búsqueda de una voz y de una mirada propias. Una búsqueda que es a su vez el motor que impulsa la escritura y la palabra precisa”.
Con este libro la poeta de nuestra región incursiona en los predios sagrados de la gran Carmelina Soto, con sonora imprecación: “Todo amanecer / es un nacimiento. / Se despierta/ la vida / el milagro. / Cuida el movimiento/ de las pestañas/ no sea que genere mucho viento/ se deshacen/ los sueños/ “, o también cuando exclama: “Cada sonido me habla de lo vivo. / El silencio ya no es vacío, / es la piel invisible de todos los ruidos/”.
En su itinerario vital su canto telúrico camina por el mundo, bien se ve en su canto profundo:” Desde que recuerdo/ siempre me estoy / yendo. / (siempre estoy en camino) / En el ir y venir/ algo/ de arrepentimiento/ Estoy de paso. / No me acostumbro/ a quedarme/ tampoco a irme. / (…)”.
Entiende la escritura poética -subraya Aranda- como un proceso de revelación. “Cuando el poema habla” a través de la voz lírica, es cuando llegan el autoconocimiento y las certezas, metaforizados en un vacío que resplandece y nos invita a tomar conciencia del ahora. De ahí que los textos se conjuguen, por lo general, en presente indicativo, creando así un mosaico de estampas y sensaciones”.
Una nueva voz literaria de la región que enriquece la literatura y la poesía, recomiendo a mis amables lectores.
Roberto Toro Quintero.
En días pasados partió hacia la eternidad el apreciado amigo de Filandia, destacado hijo del recordado patricio Roberto Toro Toro, un gran señor cuya desaparición entristeció a su familia y hermanos. Roberto era ampliamente conocido por sus condiciones cívicas y personales. Lamento con dolor en el alma. RIP.
Óscar Arbeláez Londoño.
Causó impacto la desaparición del ilustre jurista de Quimbaya, amigo Óscar, dos veces alcalde de su ciudad natal, defensor público y abogado meritorio, un ciudadano que se destacó por su larga travesía por la entidad cívica Club Rotario del cual fue gobernador del Distrito, además fue Secretario de Educación, Gerente de la Contraloría y funcionario de otras instituciones. Ciudadano probo y eficiente, lamento su partida y expreso a su señora e hijos demás familiares mi voz de condolencia. Paz en su tumba. RIP
- Jaramillo, María Elena. Soladentro. BAQ. Vol.61. Poesía. Gráficas Eda. 109 páginas. 2025.
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