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Una vitrina de rostros

Natalia Gutiérrez Leguizamón

jueves, 17 noviembre 2022

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Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

La nueva generación inclusiva, liberal y llena de fuerza para salir adelante, también se ha convertido en una generación con vidas y experiencias totalmente líquidas, es decir, momentáneas que no trascienden el tiempo y que se convierten en placeres transitorios. Entre tantas experiencias que actualmente viven los millenials y la llamada «generación Z», están las «citas», quedar con alguien, salir con alguien, o simplemente ir por un café. Sin embargo, el tener citas ahora cambió; ya no es pedir el número telefónico de alguien o preguntar por esa persona a un amigo cercano; ahora están las llamadas «aplicaciones para citas», al alcance de un teléfono y un clic de descarga.

Entre las más usuales, comunes y tradicionales está «Tinder» un acrónimo que, a decir verdad, no sé qué significa, y busqué en Google y tampoco aparece un significado muy coherente que digamos, entonces dejemos que «Tinder» es una aplicación para conocer personas. 

Allí a través de un denominado «Match» encuentras «conexión» con alguien que también le dio el famoso Like o corazoncito a tu perfil, sin embargo, la aplicación, a mi percepción y a mi experiencia para poder escribir este, catálogo de personas», en el cual, eliges quien físicamente te parezca más atractivo y entablas una conversación con dicha persona. 

Basado en lo que pude notar de la aplicación, allí no se pueden conocer sentimientos, características personales, o algo más allá de lo superficial que ofrece la aplicación. Como mencionaba anteriormente, el amor ya no se consigue a través de cartas que dejaba un cartero en la puerta de tu casa, o un dulce que te mandaban con alguien del colegio, o una cita en un parque; ahora el amor trascendió a un medio digital y emoji casual. 

Aquí una pequeña biografía de lo que yo pude vivir en la app, cabe mencionar que solo estuve allí 3 meses, queriendo cambiar mi visión de que el amor por redes sociales no funciona y que la superficialidad daña el romanticismo, no obstante, hay quienes dicen «Que la calle es dura», así que aquí voy yo con mi relato: 

Al entrar, vi personas de todo tipo, algunos con descripciones particulares y un tanto extrañas en sus perfiles; cito «busco compañera, me siento solo»- «amo los gatos, pero amaría más que tú me amaras», y hasta personas del exterior diciendo que les gustaría darle un beso a tu codo o a tu pierna. 

Tomé la determinación con una persona que conocí en la aplicación y fue un tanto incómoda la cita (sin detalles), incómoda en el sentido de que solo hablaba de sí mismo, siento que yo, que soy tan sociable, di 3 palabras y esa fue toda mi participación. 

Con firme convicción me limité a observar nada más, y sin más preámbulo no responder un solo mensaje para evitar malos ratos; pero como todo en la vida existen las excepciones, llegas a conocer personas que te hacen reír, te cuentan sus experiencias y hasta resultan ser cantantes, músicos, arquitectos. 

Personas que entre Swype y Swype y con el aburrimiento de ver tantas caras extrañas que no agradaban, hacen que te topes con un rostro, que, sin saber en qué momento, terminas escuchando un podcast de dos minutos, en el cual evidencias su poco apego por la televisión y amor por las series clásicas, (a decir verdad, lo escuché como 3 veces). 

Leía un artículo en un portal web, específicamente mexicano en el cual mencionaba la ligereza de los amores actuales, aquellos amores líquidos que se esfuman como agua entre los dedos, y que la actualidad no es de estar ya que la mente ágil actual, genera estímulos de momentos transitorios no duraderos, ya que cansan el cerebro de los jóvenes. 

Hay quienes dicen que no están o no se sienten listos para permanecer, y prefieren desaparecer, creo que estas aplicaciones minimizan el esfuerzo de conectar con alguien y el gusto dura lo que dura el deslizar el dedo por la pantalla para “hacer match con alguien”. 

Nota: «Swype» cuando pasas la foto de una persona para dar corazoncito o decir no, a ese nuevo personaje que figura en tu perfil. 

Dedicada a aquellos que han encontrado esos amores por aplicaciones de citas, quienes son fiel testimonio y refutan mi argumento que esto simplemente es una vitrina de personas fingiendo estabilidad a través de fotografías. 


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