De acuerdo con un informe del Instituto von Humboldt, 15 especies se encuentran en categoría de amenaza.
De acuerdo con un informe publicado por el Instituto von Humboldt, la herpetofauna del Quindío se compone de 105 especies: 48 anfibios y 57 reptiles.
Entre estas, los anuros representan el 41 % de las especies, seguido de serpientes con 32 % y saurios con un 20 %. Así mismo, hay otros grupos como Testudinata con el 4 %, Gymnophiona con el 3 % y Caudata con el 1 %, fueron los menos representativos de la riqueza del departamento.
“Se registra un total de 12 familias de los 3 órdenes de anfibios. 8 familias de anuros, 3 de gimnofiones y una de caudados. Craugastoridae fue la familia más diversa —39.58 %—, seguida por Centrolenidae —16.66 %— y Bufonidae —6.25 %—. En contraste, las familias con menor diversidad fueron Hemiphractidae y Leptodactylidae —4.16 % cada una— y Ranidae, Caeciliidae, Siphonopidae, Plethodontidae y Typhlonectidae —una especie cada una—.
En cuanto al estado de conservación, el informe de la entidad destaca que el 40 % de la herpetofauna —29 especies de anfibios y 12 reptiles— del departamento del Quindío se encuentra en la categoría de preocupación menor según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, IUCN —2016—. El 37 % aún no ha sido evaluada —39 reptiles— y el 13 % está amenazada —13 anfibios y un reptil—.
“Las especies amenazadas se encuentran en las categorías: en peligro crítico —una especie—, en peligro —5 especies— y vulnerable —9 especies—. Cabe resaltar que, dentro de los límites políticos del departamento no se registró ninguna especie endémica”, manifiesta el documento.
Señala que en el listado se incluyen registros de especies introducidas como Hemidactylus y Lepidodactylus lugubris, conocidas como gecko casero tropical y gecko enlutado, respectivamente.
Existen también algunas especies que, a pesar de ser nativas para Colombia, no presentan una distribución natural en el Quindío como Kinosternon leucostomum y Trachemys callirostris, cuyos nombres comunes son, en su orden, tortuga de pantano de labios blancos y tortuga de orejas naranjas, que por lo tanto son consideradas como introducidas.
Pocos estudios
La publicación del Instituto Von Humboldt, que se basó en fuentes de bibliografía, registros disponibles en diferentes bases de datos e investigaciones de diferentes universidades e instituciones, da cuenta de que en el Quindío, pocos estudios han sido enfocados en describir la diversidad de herpetofauna.
“La falta de una síntesis sobre la riqueza de estos grupos, genera la imposibilidad de discusiones subsecuentes en aspectos como delimitación de regiones con prioridades de conservación. El propósito del presente trabajo es recopilar la información contenida en diferentes fuentes bibliográficas —revisiones taxonómicas, registros geográficos, inventarios taxonómicos reducidos—, sobre la riqueza de herpetofauna en el departamento”, subraya.
