Colaboración especial del Jardín Botánico del Quindío para LA CRÓNICA.
El nombre común en español de esta ave es Pinchaflor enmascarado y en inglés Masked Flowerpiercer, vale decir ‘enmascarado perforador de flor’. La razón de estas denominaciones es porque su mandíbula superior es un poco más larga y termina en un gancho afilado que le sirve para pinchar la base de las flores y así libar el néctar o para extraer el jugo de las frutas. En estos dos idiomas se hace hincapié en la conducta del ave y en la peculiar cabeza negra que parece un antifaz. En cambio, su nombre científico, Diglossa cyanea, se refiere a otras características: su lengua bífida y su color azul. El término Diglossa proviene del griego díglōssos, que significa ‘bilingüe, que habla dos idiomas, que tiene dos lenguas’, por la característica de tener la lengua en forma de U; inclusive la palabra diglosia en castellano significa ‘disposición de la lengua en forma doble o bífida’. Y el epíteto específico cyanea viene del latín cyaneus que es azul oscuro.
El protónimo, es decir su primer nombre científico, fue Uncirostrum cyaneum, que podría traducirse como ‘ave azul cielo con ganchos de pico’, es decir una denominación muy parecida a la actual. Quien le dio este nombre y lo publicó en 1840 en latín y en francés fue el Barón Nöel Frédéric Armand André de Lafresnaye, un ornitólogo y entomólogo francés, en un artículo titulado “Nuevas aves de Santa Fe de Bogotá” en la Revista Zoológica de la Sociedad Cuviérienne, nombre dedicado en honor a Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, barón de Cuvier, un naturalista francés, quien a mediados del siglo XVIII fue el primero en sostener que la extinción de los dinosaurios y de buena parte de los seres vivos al final del Cretácico se había producido por una catástrofe natural.
Pertenece esta bella especie a la familia Thraupidae, término con el que el ornitólogo alemán Jean Louis Cabanis identificó en 1847 a un grupo de aves muy conspicuo que se da al sur de México, en Centroamérica, en el Caribe y en toda Suramérica. El Pinchador enmascarado solo es observable en Venezuela y Colombia y al occidente de Ecuador, Perú y Bolivia, entre los 1.800 y los 3.600 metros de altitud.
Los científicos han reconocido cinco subespecies, en los siguientes territorios:
• Diglossa cyanea cyanea: Andes de Colombia, Ecuador y Venezuela, al occidente.
• Diglossa cyanea dispar: al occidente de los Andes en Ecuador y Perú.
• Diglossa cyanea melanopis: en los Andes de Perú y noroccidente de Bolivia.
• Diglossa cyanea obscura: Sierra de Perijá en Colombia y límites con Venezuela.
• Diglossa cyanea tovarensis: Cordillera de la costa en Venezuela.
Está en la categoría “Preocupación menor” (LC) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En la resolución sobre biota amenazada de Colombia solo aparece la especie Diglossa gloriosissima en la categoría “vulnerable”.
Verlo es un espectáculo inolvidable.
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