miércoles, 13 noviembre 2019
Las crónicas de Natalia
No tengo aún el gusto de conocerla; cuento apenas con la imagen inserta en este diario, sección blogueros, y con la vaga referencia de alguien, activo en el mundillo de las letras comarcales.
miércoles, 13 noviembre 2019
No tengo aún el gusto de conocerla; cuento apenas con la imagen inserta en este diario, sección blogueros, y con la vaga referencia de alguien, activo en el mundillo de las letras comarcales.
miércoles, 6 noviembre 2019
Una inconciliable deuda con el país, con la sociedad en la cual pervive, deja la generación de pensantes colombianos llegados al mundo en medianías del siglo XX.
miércoles, 30 octubre 2019
Curioso y doloso el rumbo analítico de ‘científicos’ sociales e informadores izquierdosos, respecto a las violentas manifestaciones callejeras contra medidas económicas de gobiernos de origen democrático, en el patio latinoamericano. No extraña desde luego escuchar y leer sandeces a cual más desenfocadas, endilgándole al capitalismo contemporáneo —apodado por unos, ‘neoliberalismo’; por otros, ‘conservadurismo’, siempre con sesgo peyorativo— , graves culpas en la proliferación de lacras sociales que, según los sapientes, se materializan en cada estación de metro destruida, en decenas de vagones incendiados, en los comercios saqueados, en los cadáveres de las víctimas fatales. Para desvirtuar de un solo plumazo la falacia, basta recurrir a la reciente historia de los países mayormente afectados. Veamos: Chile, calendario en mano, tras la entrega del poder a los civiles por parte del proscrito Pinochet, registra tres periodos presidenciales de matrícula o tendencia de izquierda, incluidos dos cuatrienios presididos por la socialista, Michelle Bachelet. Durante más de una década de ejercicio político y administrativo, ¿resultó imposible detectar los profundos desequilibrios sociales, las inequidades y carencias que hoy día denuncian los exaltados vándalos?
miércoles, 23 octubre 2019
Extremo norte de Latinoamérica. México, país enorme, rico, con una historia de rutilantes civilizaciones prehispánicas, de convulsos episodios en la génesis de su nacionalidad y consolidación territorial, luego de perder buena porción a manos del vecino. Dueño de copiosos recursos naturales, vastas reservas de hidrocarburos, tradición cultural y artística; economía en auge, en parte atribuible al comercio con el mismo coloso lindante; población que triplica la nuestra; agredido también desde décadas por bandas delincuenciales, macrotraficantes internacionales de drogas ilícitas, generadoras de violencia, corrupción multinivel, traumas sociales. Golpea a conciencias democráticas escuchar, observar, la imprecisa y vacilante figura de su presidente, adscrito al populismo de izquierda, en su cotidiana perorata, intentando explicar las circunstancias en las cuales el Estado mexicano, tras ocho muertes, decenas de heridos, vehículos incendiados, miles de balas disparadas, población aterrorizada, cincuenta presos fugados, en la ciudad de Culiacán —con casi un millón de habitantes—, estado de Sinaloa, capituló ante un envalentonado y muy bien armado narcocartel, reversando la captura de uno de los hijos de alias Chapo Guzmán. Previas al hecho, en menos de una semana, más de veinte muertes de militares en ataques de los carteles contra la fuerza armada oficial, mientras el mandatario reclama éxitos en la aplicación de su estrategia de seguridad.
miércoles, 16 octubre 2019
El incendio político que compromete a tres países hermanos, suscita reflexiones: no obstante es prioridad la referencia a los comicios del 27 de octubre. Pocos departamentos han padecido los efectos de acendrados vicios politiqueros como nuestro Quindío. No solo por culpa directa de sus actores protagónicos, presas de un sistema electoral incitador hacia la corrupción, sino de la masa de votantes, que muy poco acierto ha mostrado al escoger gobiernos locales, asambleas y concejos. Nos dolemos de fallidas, delincuenciales, administraciones; pero olvidamos que somos corresponsables por acción u omisión, del desastre. La siniestra herencia de matronas y patriarcas políticos ‘fundadores’ de la quindianidad, parece no admitir positiva mutación; seguimos bajo férulas aberrantes de la mente colectiva local: pese a oscuras andanzas, por muchos conocidas, los eligen, ellos pagan el favor con parrandas, tamales, tejas, planes de vivienda, contratos de tres meses, les compran cualquier cosa, hacen su rosca entre todos...; y para el siguiente cuatrienio tendrán listos otros candidatos... Hace cuatro años elegimos de entre dos males, el menor. Veloz llegó el desengaño; tras la apariencia bonachona, el perfil apolítico, religioso, el discurso alternativo de campaña; más y más de lo mismo en el ejercicio del poder. Compromisos preadquiridos, soberbia de político emergente, codicia propia y del círculo de poder, frustraron de nuevo la aspiración de tener una administración departamental digna, comprometida con legítimas expectativas populares. Al día de hoy, muy poco para mostrar como logros; bastantes sí, fracasos. A la capital le fue peor. Los delictuosos preacuerdos financieros con la casa Valencia, le valieron al elegido, cárcel y prolongada condena, abriendo de paso un boquete administrativo insubsanable. Otro capítulo de la debacle ética del Quindío.
miércoles, 9 octubre 2019
Lo sabemos bien los ciudadanos corrientes, a quienes no dejan de dolernos taras semejantes de la democracia; mejor lo saben los aviesos rentistas de la actividad electoral: la ética, quizás desde los albores del concepto de Estado, pero con desvergüenza aciaga en el mundo contemporáneo, se subordina, hasta la vil servidumbre, a la política.
miércoles, 2 octubre 2019
No se precisan conocimiento o ingenio para moderar debates entre candidatos a la gobernación del Quindío.
miércoles, 25 septiembre 2019
A fines de 1999, tras escasos meses de presidencia, el ex militar Hugo Chávez, responsable directo de decenas de muertos en su fallido golpe de estado contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, en 1992, ya generaba en Venezuela, en sus ciudades, entre sectores reticentes a su discurso incendiario, grises incertidumbres.
miércoles, 18 septiembre 2019
¿Son las elecciones a cargos administrativos y de representación en Colombia, sólo un evento para renovar bandas de pillos o bandadas de aves de rapiña en busca de sus presas?, ¿quiénes sostienen que la pudrición total se tomó la política en nuestro país y que solo ellos, los puros, intachables, los receptores de fajos de billetes y ‘chuspas’ en la penumbra, pueden salvarnos de la debacle para conducirnos por las promisorias sendas castrochavistas?
miércoles, 11 septiembre 2019
Tantas advertencias expresadas desde múltiples flancos durante el inicio y desarrollo de las malhadadas negociaciones con el farcterrorismo, no valieron para Santos ni para sus cómplices. La obsesión por negociar el país, prevaleció. Fue evidente desde entonces la impúdica decisión de resignar cuanto fuera necesario, aún los esenciales de la justicia y la democracia, para obtener la firma de los comandantes del terror en documento válido para un Nobel. A la mesa de La Habana llegaron derrotadas y sin honor ni dignidad, nuestras fuerzas armadas e instituciones republicanas. Allí, para deleite de los enemigos del país, fueron reos antes que interlocutores. Por banal que parezca, y de hecho los es, se trataba apenas de cumplir una ambición personal de un mandatario de corto entendimiento e ilimitada vanidad, en un proceso promovido por su hermano y socio político, Enrique.
miércoles, 4 septiembre 2019
Léase como trivial anécdota, alegoría, fábula; en últimas, como parábola. Fuimos involuntarios escuchas de una maestra jubilada, mientras tejía el relato.
miércoles, 28 agosto 2019
Visto desde la avenida 19, sentido sur-norte, en horas pico, el edificio asemeja la proa sin mascarón de una embarcación mayor, surcando un raudal automotor.
miércoles, 21 agosto 2019
Alguna relación, desconocida para la mayoría de colombianos, habrá entre el súbito crecimiento de las organizaciones políticas de origen ‘indígena’, con personerías jurídicas acreditadas ante el Concejo Nacional Electoral, sujetos de financiación oficial, y el belicoso protagonismo social cobrado por estas y sus miembros, quienes acuden siempre a las vías de hecho en procura de reivindicaciones.