Es una de las especies más carismáticas de los roedores.
Cuando alguien interesado en la vida silvestre se encuentra en un paraje natural un animal o una planta que le llame la atención dejará la constancia de este evento en su cuaderno de notas. Si es un botánico tratará de recolectar unas ramas con hojas y flores (y eventualmente frutos), los prensará y posteriormente, una vez que las haya secado en un horno a baja temperatura, las montará en una cartulina para hacer un exicado, que es como se denominan los ejemplares de herbarios, para remitirlo a una de estas instituciones. Si es un zoólogo tratará de hacer los mejores registros fotográficos, apuntará los detalles de la localidad, la hora y demás aspectos relevantes, e informará a los especialistas en estas materias.
Lea también: La persecución por su piel y la cacería de sus presas amenazan al ocelote
Esto fue precisamente lo que el 18 de mayo de 2023 hizo el guardabosques Sergio Cruz, funcionario de la Fundación Proaves, entidad comodataria de la Reserva Loro Coroniazul, localizada en Génova, en el departamento del Quindío, cuando se topó inesperadamente en ese lugar con un ejemplar de un pequeño roedor llamado ‘ratón del chusque’ (también conocido como ‘torito bambú’ o ‘ratica coliblanca’). Fue una noticia muy relevante, según relata el profesor Hugo Mantilla Meluk, porque de este mamífero solo había constancia de haber sido avistado en el Quindío curiosamente también un 18 de mayo, pero en 1960, sesenta y tres años atrás.
Según este investigador, se trata una de las especies más carismáticas de los roedores, pero también una de las menos conocidas y de las más amenazadas en Colombia. Cuenta con tan solo 16 registros en este país, en los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Nariño y Quindío, y solo uno en Carchi, Ecuador, cerca de la frontera con Colombia.
De acuerdo con Gerardo Núñez Guzmán, se trata de un ratón de tamaño mediano con pelaje dorsal suave, denso, largo y de color marrón rojizo brillante con las puntas de los pelos más largos de color negro; el pelaje ventral es blanquecino. La cola es larga, con la mitad terminal de color blanco.
La especie había sido descrita en 1879 por el zoólogo británico (aunque nacido en Alemania) Albert Charles Lewis Gotthilf Günther con el nombre Thrinacodus albicauda, a partir de especímenes recolectados en inmediaciones de Medellín. El vocablo Thrinacodus había sido publicado antes en 1875 por Orestes Hawley St. John y Amos Henry Worthen como nombre de un tiburón fósil, por su dentadura en forma de tridente, por lo cual hubo de modificarse el nombre del género del roedor, que quedó como Olallamys albicaudus. El nombre otorgado al género fue en reconocimiento a la familia Olalla integrada por Carlos y sus hijos Alfonso, Manuel, Ramón y Rosalino, quienes realizaron entre 1922 y 1969 importantes trabajos científicos en la Amazonia brasileña; y la terminación mys, que proviene del griego μῦς, mys, significa ‘ratón’, vale decir ‘ratón de Olalla’. La denominación albicaudus, está compuesta de las palabras latinas albus, que traduce ‘blanco’ y caudus, que es ‘cola’. Hay dos subespecies reconocidas: O.a.albicaudus y O. a. apolinari.
Según el profesor Mantilla, es una especie muy adaptada a la vida en la más alta montaña andina, en la zona de transición entre el páramo y el bosque alto andino o bosque de niebla, justo en la franja donde crece el chusque, Chusquea scandens, un bambú muy delgado, de cuyos retoños se alimenta principalmente este agraciado ratoncillo.
Esta palabra, no reconocida aún por la Real Academia Española, es la traducción de la palabra latina exsiccata.
Fue un ejemplar recolectado por L. Velásquez en el municipio de Salento y depositado en las colecciones científicas de la Universidad del Valle.
Sin embargo no aparece en la resolución 126 de 2024 sobre biota amenazada de Colombia. De la familia Echimyidae, a la que pertenece este ratón, solo figura la especie Santamartamys rufodorsalis. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la catalogó con datos insuficientes.
Núñez-Guzmán, G. 2025. Olallamys albicauda En: Brito, J., Camacho, M. A., Romero, V. Vallejo, A. F. (eds). Mamíferos del Ecuador. Versión 2018.0. Museo de Zoología, Pontificia Universidad Católica del Ecuador. https://bioweb.bio/faunaweb/mammaliaweb/FichaEspecie/Olallamys%20albicauda.
La otra especie de este género es O. edax, cuya localidad tipo fue la Sierra de Mérida en Venezuela.
Propuesta presentada por la doctora Louise Hickock Emmons, nacida en Uruguay, mastozoóloga del del Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano y autora del libro Neotropical Rainforest Mammals: A Field Guide.
Héctor Ramírez, Paul Velasco, Luisa Liévano y María M. Torres recopilaron registros e información de museos y presentaron un compendio de lo que se sabe de esta especie en el número 943 del volumen 49 del Mammalilian Species (2017).
- Temas relacionados :
- Fauna Quindío
- ratón del chusque
- ratón del chusque en el Quindío
