jueves, 19 febrero 2026
A veces llegan cartas
En esa tarea permanente de escudriñar la historia del Quindío, de revisar archivos y seguir el rastro de decisiones que marcaron el destino colectivo, uno se encuentra, a veces, con documentos que obligan a detenerse. No porque sean desconocidos, sino porque, al releerlos con calma, dejan ver algo más profundo de lo que aparentan. Eso ocurrió al revisar los antecedentes de la Jefatura Civil y Militar del Quindío (1957–1958), etapa que precedió a la activación de la VIII Brigada en 1962.